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La escalera de Jacob – Génesis 28,12

En el sueño que Jacob tiene mientras huye de su hermano gemelo, que quiere matarlo, Dios se aparece a Jacob en el extremo de una escalera celestial, con ángeles –los mensajeros de Dios— ascendiendo y descendiendo. La escalera es como un vínculo directo con Dios mismo, guiando a Jacob por su camino. El sueño demuestra la excelencia de Dios y que no nos abandonará, si nos detenemos a escuchar.
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El mensaje del ángel a José – Mateo 1,18-24

Cuando José escuchó que María estaba embarazada, un ángel del Señor se le apareció en un sueño explicándole que el bebé era el Hijo de Dios y animando a José a tomar a María como esposa. El mensaje tranquilizador en el sueño es un fantástico ejemplo de cómo el ser un auténtico siervo de Dios nos ayuda a reconocer Su voz.
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El sueño de José sobre las estrellas – Génesis 37,1

Cuando José, hijo de Jacob, compartió con sus once hermanos el sueño que había tenido en el que su gavilla se mantenía erguida mientras que las de ellos le hacían reverencias, ellos sintieron envidia. Al compartir otro sueño en el que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él, incitó el odio en sus hermanos. Aunque Dios intentaba mostrarle el gran papel que había de desempeñar en la historia de la salvación, José se regodeó con demasiado orgullo con esa información, pero también le ayudó a confiar en Dios después de que sus hermanos lo traicionaran y lo vendieran como esclavo.
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La pesadilla de la esposa de Pilato – Mateo 27,19

Cuando Poncio Pilato se preparaba para presidir el juicio de Jesús, su esposa tuvo una pesadilla. Parecía saber que Jesús era inocente y se refirió a él como “justo”. El mensaje en su sueño hablaba alto y claro: sigue el camino justo. Aunque la esposa de Pilato reaccionó a la pesadilla advirtiendo a su marido, él hizo caso omiso. Nosotros también debemos siempre levantar la voz por lo que es correcto, incluso si nuestras palabras no son escuchadas.
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La oración de Salomón – 1 Reyes 3,5-15

Dios se apareció a Salomón en un sueño ofreciéndole darle todo lo que deseara. Al reconocer la grandeza de Dios, Salomón pide “discernimiento (…) para distinguir entre el bien y el mal”. Esto agradó a Dios, que lo recompensó con una sabiduría sin parangón, además de con grandes riquezas y honor. Hay muchas formas de interpretar este sueño, pero una de ellas es que puede inspirarnos para recordar que Dios nos bendice cuando nuestros deseos y oraciones no son egoístas.