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Respira

Si tu hijo es irrespetuoso y sientes que ardes de rabia, lo primero que debes hacer es respirar profundamente. Esto te ayudará a calmarte y a quitar algo de la emoción en el calor del momento.
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No muerdas el anzuelo

Si tu hijo dice o grita algo hiriente, no lo tomes como algo personal. Pueden sentirse lastimados o enojados por una gran cantidad de razones, y la primera persona con la que se desquitarán es con la persona con la que se sienten más seguros. Si está despotricando, lo más probable es que esté frustrado/a. Deja que se calme y luego habla con él (o ella).
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Escucha

Las presiones que sienten los adolescentes en estos días pueden ser enormes. Lo que podrías considerar trivial puede parecerles a ellos el fin del mundo. Tómate el tiempo para escuchar realmente sus problemas. Puedes elegir un momento más tranquilo y tal vez salir a tomar una merienda juntos para que solo te concentres en escucharle. A veces, el acto de desahogarse es suficiente para sentirse mejor.
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No recurras a tus años de adolescencia

Es fácil pensar que, como adolescente, sabes por lo que está pasando tu propio hijo. Recuerda, los tiempos son muy diferentes con las nuevas presiones, y no hay nada peor que escuchar "Cuando yo tenía tu edad ..." Infórmate sobre los problemas comunes de los adolescentes y mira si hay grupos de padres cuyas experiencias puedas aprovechar.
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Ten expectativas realistas

Trata de no mostrar tu decepción si tu hijo no toma el camino que esperabas. Los niños esencialmente quieren complacer a sus padres, pero si has planeado que su hijo se convierta en el futuro presidente, es probable que lo estés preparando para fracasar. Comprende sus habilidades y lo que le hace feliz. Hazle saber que estarás allí, incluso cuando caiga.
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Ayúdale a tomar decisiones

Es difícil dejar que tu hijo tome decisiones por sí mismo cuando sabes que hay tanto en juego. Intenta un poco de orientación amable, dando varias opciones razonadas sin ser demasiado dictatorial. A menudo, un adolescente tendrá en cuenta el consejo de sus padres, ¡especialmente cuando piense que la idea se le ocurrió a él!
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Mantenle seguro en el mundo digital

Todos los padres intentan mantener a sus hijos seguros en el mundo real, pero el mundo digital es un campo minado para el abuso emocional y físico. Asegúrate de que tus adolescentes conocen los peligros, y que un ser querido de confianza se conecte a ellos en sus cuentas de redes sociales para vigilar las cosas.
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Aléjate

Es difícil de escuchar, pero los adolescentes no siempre quieren o incluso necesitan tu intervención. Lo que es útil es que tengan alguien con quien comunicarse en la familia que no sean sus padres. Una tía, tío o padrino de confianza es una solución perfecta, solo asegúrate de que estén dispuestos a intervenir cuando sea necesario.
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Confía

Es muy difícil dejar ir a tus adultos novatos. Pero debes confiar en que los valores y la educación que les has dado los llevarán a través de los años difíciles. Tendrán tus consejos sonando en sus oídos a medida que avanzan. Desde el consejo práctico de comer suficientes frutas y verduras, hasta cómo se comportan moralmente, es probable que sepan lo que quieres para ellos.
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Dales un padrino espiritual

Un gran patrono para los adolescentes es el Beato Pier Giorgio. Háblale a tu hijo sobre su increíble vida: era atleta y un poco bromista, por lo que debería ser atractivo para ellos, y deja que él, u otro santo, sea alguien a quien pueda llamar en momentos de necesidad.
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Reza

He guardado el mejor consejo para el final. Tus hijos siempre están, y siempre estarán, en las manos de Dios. Reza para que te guíe, tengas paciencia y comprendas. Y asegúrate de que tus hijos sepan que también estás rezando por ellos; puede ser una fuente de consuelo, especialmente si comienzan a cuestionar su fe en la adolescencia.