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SAN SIMÓN DE CIRENE. PADRE HUMILDE. Ocupado en sus quehaceres por la ciudad de Jerusalén, Simón no podía ni imaginarse lo que iba a vivir cuando se encontró con el espectáculo de una multitud inmensa reunida en la calle. En ese momento apareció Jesús ante él, cuando ya no podía cargar más con su cruz. Entonces, Simón es elegido al azar por un guardia romano para ayudar al torturado. Luego contará toda la historia a su hijo Rufo, a quien criará en la Fe de Cristo, hasta tal punto que al hijo se le considera hoy santo, como su padre. El consejo de Simón de Cirene: transmite a tus hijos el sentido de la Fe y lo que la Fe significa personalmente para ti.
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