1/5

Santa Teresa de Calcuta

El nombre de Madre Teresa es sinónimo de paz, no sólo por las palabras amables y dulces que empleaba, sino por las acciones que emprendía para ayudar a los necesitados. En 1979 le concedieron el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento de todo su trabajo con los miembros más vulnerables de la sociedad.
2/5

San Juan Pablo II

Este Pontífice tan amado por todos tuvo un papel fundamental para poner fin al régimen comunista en su tierra natal de Polonia y en el resto de Europa. Sus sabias palabras del Día Internacional de la Paz en 1995 destacaron la importancia de terminar con la guerra y el conflicto: el momento requería una voz que hablara a los corazones de todos. Fue un hombre de paz que consideró la guerra como un fracaso de la humanidad.
3/5

San Juan XXIII

El lema del que fuera Papa entre 1958 y 1963 era Oboedientia et Pax (Obediencia y Paz). Antes de convertirse en Papa, empleó su puesto en la Iglesia para intervenir de múltiples formas para salvar a miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Durante su tiempo como Pontífice, escribió también la encíclica Pacem in Terri (Paz en la Tierra).
4/5

San Martín de Porres

Este peruano hijo ilegítimo y de sangre mestiza se crio en la extrema pobreza y tenía un único deseo: unirse a una orden religiosa, algo imposible por entonces debido a su raza. Sin embargo, se ofreció voluntario en una comunidad religiosa y durante años desempeñó tareas de sirviente. Sus esfuerzos fueron reconocidos y, finalmente, se le permitió entrar en la orden, aunque sufrió el acoso de los demás. Llevó una vida devota y santa ayudando a las personas necesitadas.
5/5

Santa Catalina de Siena

La fe en Dios de esta religiosa italiana del siglo XIV le cimentó el camino para llevar una vida dedicada al servicio de los demás al tiempo que luchaba por la paz. A pesar de ser analfabeta, se las ingenió para dictar poderosas cartas al Estado y a los líderes de la Iglesia en una invitación a unificar la Iglesia e Italia durante un tiempo de inestabilidad política. Sus esfuerzos funcionaron, ya que logró persuadir al Papa para que regresara a Italia desde Francia, donde había buscado refugio.