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San Francisco de Asís

Hasta tal punto fue importante la pobreza para Francisco que ha pasado a la historia como "El pobrecillo de Asís". Y eso que era de familia adinerada. Desde pequeño disfrutaba de todos los placeres que le permitía el éxito del negocio textil de su padre. Pero cuando creció renunció a su herencia y a las posesiones materiales y abrazó la pobreza como forma de vida. Fue como una revolución en la Iglesia católica de la Edad Media. Hoy sus seguidores, los franciscanos, siguen aspirando a la pobreza material y ayudando a los necesitados.
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Santa Bernadette Soubirous

Muy diferentes a los de san Francisco fueron los orígenes de santa Bernardita, la pastorcita a la que se le apareció la Virgen en Lourdes (Francia). Ella nació en una familia muy humilde y creció en un ambiente realmente sencillo. Sin embargo, al crecer optó libremente por una vida de pobreza, se consagró a Dios como religiosa y vivió humildemente en el monasterio de Nevers.
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San Francisco de Paula

Los eremitas en general son paradigma de esa vida de pobreza material y riqueza espiritual. Uno de ellos, san Francisco de Paula, tenía una elocuente consigna de vida que los católicos pueden entender bien: "Cuaresma perpetua". A san Francisco de Asís le debe desde el nombre hasta la vocación, que concretó trasladándose a vivir solo a una cueva aislada para rezar y hacer penitencia. Su estilo de vida inspiró a otros hombres y fundó la orden de los Mínimos: vivían de limosnas, no tenían propiedad ni manipulaban dinero, y evitaban comer carne, queso, leche y huevos y licores.
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Santa Clara de Asís

La amiga del alma de san Francisco de Asís también era de familia rica y llevaba la pobreza muy dentro de su corazón. Después de muchas aventuras, pudo vivir "sin nada propio", con una pobreza radical, muy espiritual y femenina, en profunda comunión con san Francisco. La siguieron su propia hermana de sangre, Inés, y después multitud de clarisas a lo largo de los siglos.
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Santa Teresa de Calcuta

La Madre Teresa de Calcuta se propuso ayudar a los más pobres entre los pobres. Lo hizo desde la India, iniciando una obra caritativa extraordinaria que no permitió que se aburguesara. Ayudaba a los pobres pero era pobre también. Su mejora del mundo fue reconocida con el premio Nobel de la Paz. Dejó grandes obras y también sabias palabras. ¿Qué te parecen estas? “En nombre de Cristo, “¡Háganse cargo de los más pobres!”.