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Justiniano, Basílica de San Vital, Rávena, Italia

Hacia el final del Imperio romano, la capital de la parte occidental del Imperio fue trasladada de Roma a Rávena, en el norte de Italia. Por eso, la ciudad cuenta con una de las colecciones de arte bizantino más importantes del Mediterráneo. Este mosaico, que representa al emperador Justiniano I dentro de la basílica de San Vital de Rávena y fue creado para celebrar su victoria contra los godos, es un testimonio de la conexión entre el poder religioso y el político durante los últimos días del Imperio romano.

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