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Un hombre confiado

“Tú sabes, Madrecita, que he andado en un estado considerable de tensión nerviosa. ¿No es verdad que yo pretendo más bien encontrar descanso (…) en el sueño y en los sedantes nerviosos? Mientras sea así, no voy a estar descansando ni mis nervios van a estar en orden si no reposo en la convicción y conciencia plenas de que el Padre cuida hasta el último instante de mi vida”
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Profesional por vocación

"Necesitamos ingenieros que cambien el concepto vital de la ingeniería, simplemente viviéndola de otro modo y hasta sus últimas consecuencias, y arquitectos, abogados, agrónomos, etc., que hagan otro tanto con su profesión; necesitamos artistas, poetas, músicos, pintores, que hagan arte centrado en Dios, y, a la vez, captando los valores vitales de su época, recogiendo todas sus inquietudes e impulsos”.
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Una persona acogedora

"Aceptar al otro es ponerlo en seguro, entrañarlo, llevarlo dentro de sí"
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Enamorado... y no correspondido

"En aquel verano, después de dar el Bachillerato, me encontré en La Serena con ella. No me di cuenta en un comienzo que me había enamorado: desestimé esos sentimientos como un cariño protector. ¡Por Dios qué farsante fui! Y así Madrecita, Tú lo sabes muy bien, me fui enamorando terriblemente" (Diario de vida, 13 de mayo de 1955).
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Aprendiendo de los fracasos

"Mi tendencia a planificarlo todo, a calcularlo todo... ¡Manía tan propia de ingeniero, y a la vez tan propia de un tal Mario Hiriart! Pero Él quiere que el hombre se adapte a sus planes eternos, mientras que yo quería que Dios se adaptara a mis "plancitos", a mis tontos cálculos...".
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Confiando sus dolores a María

"Entonces, Madrecita, cuando estoy enfermo (...) ¿no es lo más cuerdo llamarte, para que, a la cabecera de mi cama, cuides de mi dolencia ? No sólo como madre, sino también como enfermera solícita, sabrás cuidar de mí en esas ocasiones. Está bien entonces lo que pensaba ayer, en ese semi-delirio de dolores y fiebre; en tales ocasiones te llamo a mi lado y me recuesto blandamente en tus maternales brazos, como lo hace el Niño Jesús, apoyo mi cabeza adolorida en tu regazo, y allí descanso y duermo ..." (8 de octubre de 1957).
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Apasionado de la naturaleza

"Allí recé (...) el Ángelus en una tarde de verano de 1951. En ese momento tuve la impresión lúcida y clarísima de que podía comprender a los místicos, y tuve por primera vez en mi vida una conciencia inmensa, abrumadora, de la presencia de Dios junto a mí. Desde aquella vez, comencé a sentir a Dios en la naturaleza, y a amarle a través de ella con todas mis facultades" (28 de diciembre de 1956).
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Profesor y consejero

“Los problemas hay que mirarlos siempre desde muchos ángulos, o sea, normalmente lo que uno hace es mirar desde un punto y como lo miras desde ese punto, por más que se empine, siempre ve una parte de la cosa; lo que tienes que cambiar es no dar vuelta el problema, sino girar tú en torno al problema, verlo de otro punto de vista, y
de repente se te va a presentar un todo más armonioso".
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Sacrificado

“Madrecita, hice una gran locura; locura a los ojos de cualquier hombre, locura aún para el hombre viejo en mí mismo… Te pedí que dejaras caer la enfermedad de Antonio Greppi sobre mí; él es quien lleva en nuestra comunidad la cruz más pesada, ¿no puedo yo acaso ser su cirineo?”.
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Totalmente entregado

“Madrecita, mi permanencia en medio del mundo ya es una crucifixión (…). No sé qué dispondrás de mí para el futuro, pero a juzgar por lo que ha sido el pasado inmediato y el presente, en realidad has de descargar pesos muy grandes sobre mis débiles hombros. Estoy crucificado al mundo: la vida con Cristo cuesta a cada uno, como a Él, toda la sangre del corazón, la agonía del amor. Y el mundo ha de ser crucificado por mí, también he de llevar yo la cruz al mundo, obligar a otros mediante mi entrega a aceptar su cruz y ser clavados en ella. ¡Hay aquí, Madrecita, una misión para toda la vida! Y no sólo para la vida: ¡Sólo la muerte!, sólo ella pondrá fin en la tierra, a esta doble crucifixión; sólo la muerte ha de detener este camino al Calvario. Sólo la muerte está al fin de ese camino”.