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LA TUMBA DE SAN JORGE DE LYDDA. Nacido en el siglo IV d.C. en una familia cristiana, san Jorge salvó la ciudad de Beirut de un dragón y, de paso, a la hija del rey. Fiel a su fe, murió decapitado como mártir. Rápidamente venerado en Oriente y Occidente, su cuerpo fue enterrado en Lydda, Palestina, donde Constantino elevó un oratorio sobre su tumba.
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