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Abadía de Notre Dame de Tamié. Monjes cistercienses

Esta abadía cisterciense, construida a 900 metros de altitud en el macizo de Bauges, cerca de Albertville, en los alpes franceses, fue fundada en el siglo XII. Esta comunidad de una treintena de monjes vive básicamente de la producción de su delicioso queso. Su hospedería recibe a mujeres, hombres, parejas y jóvenes de más de 18 años. Las personas que lo deseen pueden ser acompañadas por un hermano de la comunidad. Para los visitantes de poco tiempo, es posible caminar a pie hasta el monasterio y entrar en la iglesia para rezar o participar de alguno de los oficios que marcan la jornada.
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Monasterio de Saint Jean-Baptiste de Unterlinden. Monjas dominicas

Situado en el corazón de la montaña alsaciana, el monasterio de Saint-Jean-Baptiste tiene sus orígenes en la ciudad de Colmar en el siglo XIII. Después de varias interrupciones y mudanzas, la comunidad de monjas dominicas por fin se instaló en Orbey, a pocos kilómetros de distancia, en 1973. Las monjas reciben a personas o grupos para reponer fuerzas o compartir la oración comunitaria. Los huéspedes pueden ser acompañados espiritualmente por una hermana.
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Abadía de Hautecombe. Comunidad del Camino Nuevo

La presencia monástica a orillas del lago del Bourget en Saint-Pierre-de-Curtille, en Saboya, data del siglo XII. Hautecombe es una antigua abadía cisterciense, luego benedictina, necrópolis de los condes de Saboya; un lugar excepcional situado en un entorno natural único. Cuando la última comunidad benedictina se mudó en 1992, la abadía fue confiada a la Comunidad del Camino Nuevo. Recibe desde entonces a una multitud de visitantes, en particular a quienes buscan espiritualidad o quieren profundizar en su fe. La abadía organiza también retiros “Caná” para parejas.
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Abadía de Notre-Dame de Bonneval. Monjas cistercienses

Notre-Dame de Bonneval es una abadía cisterciense fundada en 1147. Domina sobre el valle del Lot, en la comuna de Plancherine, en el norte de Aveyron, Francia. Aquí se encuentra desde hace nueve siglos una comunidad cisterciense trapense que se apoya en la regla de san Benito. En la actualidad cuenta con 25 hermanas que viven sobre todo gracias a la fabricación de un chocolate muy apreciado en la región. La comunidad realiza retiros de duración corta o más larga en su hospedería para un tiempo de soledad y de reflexión. También es posible aislarse en una naturaleza hermosa y salvaje. La ermita de San José, situada a 1,5 kilómetros del monasterio, puede acoger a grupos de jóvenes.
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Hogar de Caridad de la Flatière

La Flatière es, sin duda, uno de los lugares más hermosos para hacer un retiro espiritual en Francia. La vista impresionante sobre la cadena del Mont-Blanc dispone el alma para escuchar a Dios en los retiros de oración silenciosa. Situado a 1400 metros de altitud en Les Houches, en el Valle de Chamonix, este Hogar de Caridad ofrece un entorno sin par para los retiros, los preparativos matrimoniales y sesiones de pareja. Una casa en las cercanías permite acoger a los niños de los practicantes del retiro al mismo tiempo que sus padres. En verano, La Flatière dispone también de campamentos de retiro para adolescentes. Los Hogares de Caridad, fundados en 1936 por Marthe Robin, son comunidades católicas de vida, compuestas por laicos y sacerdotes. Su vocación es acoger y revivificar a los cristianos en su fe y dar a todos la oportunidad de encontrar a Cristo.
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Priorato de Sainte-Thérèse en Murat. Comunidad de Hermanos de San Juan

En el corazón de la Alta Auvernia, en Murat, el priorato de Santa Teresa es un centro de oración y de acogida para jóvenes y familias. Propone actividades de oración, de formación espiritual y filosófica, así como momentos de auténtica relajación (paseos de montaña, bicicleta, esquí y oración). Para favorecer un ahondamiento en la vida cristiana, se ofrecen también otras actividades: fin de semana para jóvenes, retiro para niños, fin de semana de prometidos y recién casados, fin de semana para oblatos y familias…