1/12

Ahora tú eres tu jefe.

Tómate este tiempo de paro como un nuevo trabajo: el trabajo de buscar trabajo. Tú eres tu jefe y vas a organizar tu empresa: que tengas un plan a medio-largo plazo y un plan diario. Exígete y evalúa cada día cómo evolucionas.
2/12

No te quedes anclado en el pasado.

No sirven los lamentos. No es que el mundo vaya contra ti: muchas otras personas han perdido su trabajo. Mejor no pienses "en modo perforador" qué ha ocurrido y quién es el culpable, dándole vueltas día y noche: hay que dar pasos en busca del siguiente trabajo.

La diseñadora Coco Chanel dijo: “No pierdas tiempo chocando contra una pared, con la esperanza de transformarla en una puerta”.
3/12

¿Cómo lo vas a explicar?

Piensa bien qué vas a decir y a quién. Para unas personas es imprescindible hablar del problema sin necesidad de que les den la solución. Para otras, no es necesario verbalizar el problema. Piensa cuál es la actitud que más va con tu forma de ser.
4/12

Agárrate a tus seres queridos.

El trabajo es importante y nos aporta dignidad, pero hay quien nos quiere por encima de todo eso. Nos van a querer pase lo que pase. Es el momento de descargar nuestra preocupación y reforzar la idea de "familia": nos quieren por quienes somos, a las duras y a las maduras.

Acude al amigo o amiga leal, a la persona de confianza para contarle tu situación y que pueda orientarte en cada paso que vas dando. Esa ayuda emocional tal vez no sepa de mercado laboral pero sí de quién eres tú por encima de las circunstancias.
5/12

La guerra se gana con la suma de pequeñas batallas.

Marca unos pequeños objetivos diarios: desde ordenar la mesa de trabajo (o parte de ella) hasta revisar tu agenda de contactos (o un par de letras), pasando por asistir a una conferencia vía Zoom.
6/12

Esmérate en el arreglo personal.

Estar confinado y buscar trabajo desde casa puede causar la falsa impresión de que "puedo ir como quiera porque nadie me ve". Hazlo por ti: cuídate. Y hazlo por los que viven contigo: arréglate cada mañana como si fueras a salir de casa para ir al trabajo.

Algunos medios de comunicación auguran la muerte del traje, en el caso de los hombres, por culpa de la cuarentena. No estoy segura de que eso ocurra porque ir elegante siempre será un sello distintivo. Pero tal vez sea el momento de plantearse ahora como estar elegante, de forma adecuada a cada situación: por ejemplo, para una entrevista de trabajo por internet.
7/12

Elegancia interior y exterior.

Va ligado al punto anterior. Quizá te plantees que, precisamente ahora que necesitas renovar tu look para hacer entrevistas de trabajo, no vas bien de presupuesto como para hacerlo. Aparta esa idea, que te creará inseguridad y malestar.

Cuida el aspecto externo, pero no te obsesiones. Al buscar trabajo, lo más importante y quien debe brillar no es un pedrusco en el dedo o un Rolex en la muñeca: eres todo tú. Otra cita de Coco Chanel viene bien aquí: “No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase”. Pues a por eso: esencia, educación y clase. 
8/12

Da gracias.

Es un ejercicio muy sencillo. Consiste en que cada día vas a pensar motivos por lo que dar gracias: comienza por "la vida" y sigue.
9/12

Busca iconos que te motiven.

¿Quién o quiénes son tus referentes? Escribe sus nombres y piensa en ellos a diario. Te inspirarán acciones positivas. Imprime su fotografía o un recuerdo y póntela a la vista. O pon sus imágenes como fondo de escritorio en el ordenador.
10/12

Imprescindible: el buen humor.

Que no decaiga tu ánimo. Es muy duro estar en el paro, pero se sale más rápido de ahí si uno emprende la "búsqueda activa de trabajo" con una dosis de humor. A veces, en plena búsqueda de trabajo, va bien mirar una foto de Rambo o hacerse una partida de dardos.
11/12

Recuerda tu propósito de vida.

Te ayudará a conseguir trabajo con más energía que pensar en tus deudas o tu hipoteca. En tu propósito de vida está tu corazón y por él eres capaz de las cosas más grandes que jamás hayas imaginado: ponerte a estudiar de nuevo, reinventarte profesionalmente... Todo es posible, ponte a prueba. Tal vez el coronavirus es la ocasión para enfocarnos de nuevo hacia otras prioridades.
12/12

Da gratis.

¿Buscas trabajo y el consejo es que des gratis? Pues sí. Dar tiene muchos efectos positivos: la generosidad amplía la mirada y nos hace mejores por dentro. Además, si estás hundido, saldrás de ti mismo y descubrirás que tienes mucho que dar a los demás. ¿Tocas algún instrumento? ¿Se te dan bien los arreglos de la casa? Haz un tutorial de Youtube. ¿En qué eres experto? Explícalo a través de whatsapp para que ese conocimiento llegue a otros.

De nuevo una frase de Chanel: “Cuántas preocupaciones desaparecen cuando se decide ser ‘alguien’ en vez de ‘algo’”. ¿Por qué no ser ese "alguien" que ayuda a los demás?