1/10

 Contentarse con lo que tienen sin envidiar los juguetes o regalos de los demás.

2/10

Enseñarles que el dinero no se puede gastar así como así, por capricho, pues el gasto ha de tener una finalidad útil para ellos y los familiares, amigos y personas en general

3/10

Hacerles participar en la economía doméstica a medida del niño, llevándolos al mercado para enseñarles el valor del dinero, de las cosas, del ahorro.

4/10

Jugar sin romper o estropear los juguetes. Cuidarlos porque deben durar.

5/10

Compensar a los niños, y a los no tan niños, por su esfuerzo en el estudio, el trabajo, sin abandonar la idea de que el estudio, el trabajo, es una necesidad y una obligación para ellos.

6/10

Enseñarles a no hay que amar al dinero solo para “tener más”: enseñarles a ser desprendidos, generosos.

7/10

Compartir con los hermanos y amigos lo que cada una, cada uno, tiene.

8/10

Hacer comprender a los niños que los regalos tienen un valor, cuestan dinero, y es un dinero (el dinero) que los papás lo han tenido que ganar trabajando duro.

9/10

Enseñar a los niños a ahorrar ¿cómo? Guardando el dinerito que les dan los tíos, los abuelos, los padres, a una hucha o abriendo y guardando este dinero en un sistema de ahorro bancario sin pagar intereses, que servirán para el futuro.

10/10

Dado que estamos en la llamada “cuesta de enero”, enseñar a los niños que los papás compran cosas necesarias este mes porque son más baratas, tienen mejor precio y “ahorran” dinero.