4 / 10
Promover funciones ejecutivas
Fomentar la memoria de trabajo, su control, la atención y su capacidad de pensamiento flexible, adaptado y creativo. Y eso se logra con juguetes exigentes. ¿Divertidos?  Sí, pero también capaces de retar al niño. En otros casos la atención se fomentará con un instrumento musical, o participando en actividades como el juego dramático: actuar, recordar los papeles, esperar el turno, asumir la representación de un personaje, concentrarse en la actuación de los demás, aceptar las reglas. También la lectura y la creación literaria  y juegos matemáticos recreativos. Juegos y juguetes asociados tienen un denominador común: son juegos que exigen perseverancia y autocontrol, y atención y resolver problemas con cierta precisión. La ciencia está señalando que niños, y no tan niños están, jugando a tirones y sin perseverancia. Son caprichosos y se han entregado a la novedad constantemente en una actitud de picoteo y a veces de caprichoso. Puede que la raíz de esta inatención y capricho esté en la sobreestimulación de pantallas. Y el mundo real del presente y sobre todo del futuro no va a estar entreteniéndolos constantemente en un brillante mundo de color, canciones y acelerados cambios de plano.  Necesitan promover no solo una buena autorregulación y comportamientos sino ensayar aquellas destrezas, habilidades más afinadas que les va a exigir el futuro, en la enseñanza secundaria, en la universidad o la formación profesional. En el mundo laboral y también familiar. 
+

© Timur Seyfi-(CC BY-NC-ND 2.0)