1/9

Adicción a seguir apostando y cada vez con más dinero.

2/9

Tiende a negar que tiene un problema cuando sus familiares y amigos tratan de ayudarlo.

3/9

Pone en riesgo relaciones importantes, ya que su prioridad es siempre jugar y apostar.

4/9

Apuesta dinero que no debería pues lo necesita para cubrir necesidades básicas.

5/9

Intenta siempre recuperar la “inversión”, sigue jugando para recuperar todo lo perdido porque cree que ahora su suerte ha cambiado.

6/9

Pérdida de control, no puede parar de jugar y apostar.

7/9

Comete acciones ilegales o hace lo que sea para conseguir dinero para seguir jugando.

8/9

No disfruta las apuestas que realiza pues su objetivo es ganar dinero.

9/9

Tiene tendencias suicidas debido a las deudas que ha obtenido apostando