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Decide no estar solo

La soledad no es un destino fatal al que estás abocado. Nunca es tarde para hacer amigos.

Si no quieres seguir estando solo y buscas la amistad, el primer paso es convencerte de que puedes encontrar amigos: sí, a tu edad, en tu situación, con tus limitaciones físicas, en la población donde vives.
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Ponte las gafas de "ver amigos"

Cambia las "gafas" de mirar a tu alrededor y descubrirás posibles amigos en las personas con las que te encuentras a diario, sean ya conocidas o no. Cada día puede ser una sorpresa en positivo y eso depende de tu mirada.
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Cultiva tus lazos familiares

Si te desvinculaste de tus parientes, ha llegado el momento de estrechar de nuevo los lazos familiares.

Piensa en círculos concéntricos: de los más próximos a los más lejanos. Tus padres, tíos, hermanos, primos... Busca ocasiones para reconectar con ellos comenzando por una llamada de teléfono para felicitar el año o un santo o un aniversario. Invítalos a un encuentro, ten una conversación, interésate por su salud y por cómo andan en la actualidad.
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Viaja en grupo

En vez de viajar en solitario, prueba la opción de viajar en grupo con personas desconocidas. Puedes organizarlo tú o unirte al viaje organizado por una agencia o por un grupo a través de las redes sociales. Unos días en otro país o ciudad, con más tranquilidad, nos ponen en disposición de hablar con los que viajan con nosotros de una forma distendida. Descubrirás su forma de ser y puntos de unión para forjar una amistad.
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Únete a rutas por tu ciudad

En muchas ciudades hay rutas urbanas de carácter literario, de arquitectura o de ocio. También existen salidas fotográficas en grupo o dibujo y pintura al aire libre. Es una actividad que facilita la conexión y el intercambio de ideas.
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Aprende un idioma

Entra en un grupo de conversación en un idioma que quieras reforzar o decídete por uno nuevo. Crecerás intelectualmente y eso te unirá a personas con tu mismo interés. Hay grupos en cafés, no necesariamente en una escuela de idiomas, aunque tampoco es una mala idea retomar la vida académica.
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El deporte

Para hacer amigos, es necesario dedicar un tiempo a buscarlos. Y ese tiempo puede estar orientado a la práctica de un deporte como el running. En los parques y en las calles mucha gente lo practica y es lógico ir conociendo a los que hacen tu misma ruta y tus mismos horarios. También puedes apuntarte a un gimnasio.

Si eres de los que no practica deporte, eso no impide que sigas a un equipo (de fútbol o baloncesto, por ejemplo). Ahí puedes unirte a otros aficionados, tanto por las redes sociales como físicamente asistiendo a los partidos. ¿Has pensado hacerte socio o colaborar con alguna fundación solidaria promovida por tu equipo favorito?
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Haz un voluntariado

Si quieres dedicar tiempo a personas que lo necesitan, hay muchas organizaciones que reclutan voluntarios.

Un voluntariado suele organizarse en equipos, por lo que es muy posible que enseguida conectes con otros y hagas amigos. Os unirá la preocupación por los demás y ese ya es un excelente punto de partida.
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Los grupos de Facebook

En las redes sociales se puede conocer a muchas personas de los puntos más diversos del planeta. Si buscas grupos dedicados a aspectos que sean de tu interés, es muy sencillo entablar conversación. ¿Qué puede interesarte? La historia, la naturaleza, la ecología, la profesión, el arte, la moda, la arqueología, las mascotas, el deporte...
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Da clases gratuitas

¿Hay algo que se te dé bien? Cocina, idiomas, manualidades, jardinería, mecánica... Explora y verás como hay algo que se te da bien. Entonces, ¿por qué no darlo a conocer? Ponte en contacto con entidades municipales y propón una actividad a tu cargo. Es un modo de darte a conocer en el vecindario.
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Descubre tu faceta literaria

¿Te gusta escribir poesía, cuentos, teatro...? ¿Tienes guardado algún manuscrito en un cajón? Es momento de compartir ese intento poético, narrativo o dramático con otras personas. Únete a un club de literatura. Si no has escrito jamás pero te gustan los libros, entonces apúntate a un club de lectura. Ahí se comparten opiniones y las conversaciones siempre acaban yendo más allá del tema de la novela seleccionada. La lectura, además, cuenta con la ventaja de que une a personas de todas las edades.