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San Francisco de Asís
También el fundador de los franciscanos tuvo un periodo de ermitaño en su vida. Su necesidad de hacer silencio y concentrarse en su gran amor le llevó a dejar su acomodado hogar cuando tuvo su primera conversión y a vestir un hábito de ermitaño y llevar una vida de eremita. En una llanura, a unos cuatro kilómetros de Asís, se estableció en la Porciúncula, donde en el año 1208 el Amor le inspiró el estilo de vida franciscano.
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