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Imágenes que ahora hay en la pared de la casa de la futura beata Samà.

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La habitación de Mariantonia Samà con el lecho donde estuvo postrada más de 60 años.

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Una calle dedicada a la "monjita de san Bruno".

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La cama donde yacía Mariantonia Samá se conserva.

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Un grabado en mármol recuerda la entrega de Samà a la voluntad de Dios y su ejemplo en medio del dolor.

En la inscripción se lee: "En esta humilde y pobre habitación vivió crucificada con Cristo Crucificado durante 60 años atada al lecho inmune de llagas la sierva de Dios Mariantonia Samà, llamada "la monjita de san Bruno". Místicamente unida al Señor fue confort, alivio y guía a cuantos acudieron a ella con confianza, esperanza y alivio.