2 / 7
Abanicos y alpargatas
Los novios quieren que todo estén bien y se sientan cómodos. Esa voluntad de facilitar las cosas ha hecho que algunas parejas regalen abanicos para llevar mejor el calor. Teniendo en cuenta que un invitado o invitada conoce perfectamente el clima del lugar y a la hora de vestirse ha buscado en las previsiones meteorológicas, también hay que contar con que llevará un abanico. De esta forma, lo integrará en su look buscando un color y unas formas que le combinen con la vestimenta. Superfluo, por tanto. En cuanto a las espardeñas, algunos dicen que es un alivio para que descansen los pies después de una ceremonia con taconazos y hormas estrechas de un zapato que muchas veces es nuevo y no está hecho a quien lo calza. Otros lo quieren regalar para que las señoras no teman sobre un suelo adoquinado que podría provocar torceduras de tobillo o sobre un terreno agreste en el caso de boda en el campo. En cuanto a la comodidad de los pies, esa es una cuestión que ha de valorar cada invitado. Hay que ser razonable y crear un equilibrio entre elegancia y comodidad. Por parte de los novios: no escojan lugares que requieren una excursión a pie o un aperitivo con un ojo puesto en el suelo para que el tacón de aguja no se hunda.
+

© Shutterstock | Johnathan Ball