1/10

Da a conocer al niño que forma parte de algo (la familia, los amigos...). Es muy positivo que esté relacionado con otras personas en las que puede confiar y sentir apoyo.

2/10

Explica al niño que tiene un pasado y una herencia personal: esto lo vinculará a personas y lugares.

3/10

Hazle notar que es importante para otras personas.

4/10

Haz que el niño conozca y respete las cualidades o atributos que le hacen especial o diferente. Es importante que los demás aprueben y respeten esas cualidades.

5/10

El niño ha de poder expresarse a su manera y debe poder disfrutar del hecho de ser diferente.

6/10

Trabaja en el niño la capacidad de sentir que puede modificar su entorno, que puede ejercer influencia sobre lo que le ocurre.

7/10

No tengas miedo a fomentar en tu hijo el orden y a que conozca los límites de lo que puede y no puede hacer. Proporciónale criterios de conducta para que sepa luego cómo actuar por sí mismo.

8/10

Encauza su curiosidad para que crezca en el aprendizaje.

9/10

Indícale con claridad cuáles son las personas que le sirven de modelo de comportamiento: el abuelo, una profesora, un tío... Esos modelos no lo con porque pasen mucho rato con el niño o llamen su atención sino porque tú consideras que tienen algo digno de ser admitido y admirado por el niño. Que sea algo a lo que él quiera aspirar: la valentía, la laboriosidad, la bondad...

10/10

Ayúdale a reflexionar sobre el sentido de las cosas que hace.