6 / 10
Déjale el control a Dios
Cuando nos esforzamos por controlar todo lo que nos rodea al final somos nosotros los que decidimos todo y esto nos hace caer en una forma de excluir muchas cosas. Lo ideal es tener nuestra agenda, pero también poder compartirla. Cuando entregamos nuestra vida poniéndolo todo en manos de Dios, nos abrimos a muchos canales de gracias. Al soltar el control para depositarlo en una fuente de amor tan poderosa, las posibilidades son infinitas.
+

© Shutterstock | etonastenka