6 / 10
Rezar todos los días.
Los buenos amigos están unidos incluso cuando no están físicamente juntos. Hay entre ellos un lazo espiritual y una de las maneras de mantenerlo firme es a través de la oración. Por más breve y sencilla que sea, la oración nos acerca al otro en un abrazo interior que da apoyo sobre todo en los momentos difíciles.   Destina unos segundos de tu día para elevar unas palabras al cielo por tu cónyuge. De este modo estarás haciendo un acto de buena voluntad con una intención amorosa pidiendo por su bienestar y los acontecimientos que vayan sucediendo, especialmente aquellos que consideres importantes para su corazón.
+

© Jennifer White Maxwell/Shutterstock