2 / 9
... pero no huyas
Manténte alejado hasta que te calmes, pero luego entra en contacto con la persona con la que te acabas de enfadar. Si no ha habido explicación y perdón, el conflicto permanece latente. Solo estamos reprimiendo el sufrimiento interior, pero reaparecerá a la primera oportunidad. Sobre todo, estamos huyendo de una oportunidad ofrecida por Dios para crecer en la caridad, la humildad y la bondad.
+

© Fabiana Ponzi | Shutterstock