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Responsabilidades en su justa medida

A medida que te haces mayor, vas asumiendo más responsabilidades, pero no al mismo nivel que lo hace el hermano o hermana mayor. Puede ir sintiendo la madurez sin la presión de tener que ser un modelo perfecto. A menudo, el más pequeño no recibe tantas responsabilidades, ya que se le ve como el retoño de la familia.
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Mejor ropa “heredada”

Esto se aplica especialmente a las familias más grandes. Si tienes unos cuantos hermanos mayores, lo más probable es que sean de sexos distintos, de modo que, cuando te llega el momento de “heredar” el preciado abrigo de tu hermana mayor que llevas años codiciando, sigue estando en unas condiciones decentes. Para cuando le ha llegado a tu hermana pequeña, está hecho girones. (También es cierto que el más pequeño puede ser un poco más privilegiado porque le llegan a comprar más ropa nueva, ¡por ser el pequeñín!).
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Independencia

Si el mayor tiene que ser responsable y el más pequeño es un mimado, entonces el del medio puede ganar en independencia. Si de hecho son los “olvidados”, entonces pueden encontrar su propio camino un poco más fácilmente.
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Chute de confianza

Si eres un hermano mediano, tendrás hermanos mayores a los que admirar, que te protegerán, y tendrás hermanos pequeños que se apoyarán en ti. Lo cierto es que esto es toda una bendición, ya que tienes la confianza de saber que hay personas que cuidan de ti al mismo tiempo que tienes la capacidad de ser el respaldo de otros.
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Adaptabilidad

Estar en el medio implica que puedes recibir lo mejor de ambos mundos: a veces puedes entrar en el mundo de los “grandes” y otras veces puedes hacer cosa divertidas con los pequeños.
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Perfección parental

Cuando los padres tienen sus primeros hijos, a menudo cometen unos cuantos errores. Es natural. Para cuando llega el hijo del medio, ya le han pillado el truco a lo de la paternidad y se sienten más cómodos en su función, así que consigues sacar lo mejor de ellos. Cuando llegan los pequeños, los padres quizás estén bastante cansados y los hermanos mayores intervienen más. Así que, ¿se descuida a los hijos del medio? ¡Yo diría que no!