3 / 6
No te pases de estricto
Pero cuidado: el otro extremo por parte de los padres también es muy frecuente y perjudicial. Con la buena intención de criar a un hijo independiente y seguro, muchos padres acaban cayendo en el error de ser demasiado rígidos o, en todo caso, de ser un tanto fríos en el trato al niño. Las muestras de afectividad, cariño y presencia amorosa son fundamentales para que el niño crezca confiado y sano: lo que se deve evitar no es el afecto, sino el sentimentalismo y la superprotección. El afecto y la convivencia amorosa son imprescindibles, en armonía con el respeto de la autonomía y la maduración confiada es sana para el hijo. 6 – Por esa misma razón, eviten entrometerse en las peleas tontas y normales que tendrán lugar en la convivencia de su hijo con otros niños de su edad, sean compañeros, amigos o parientes próximos. Dejen a su hijo aprender a resolver solo sus pequeños problemas cotidianos y sólo intervengan cuando juzguen que es realmente necesario.  
+

© By Jacob Lund|Shutterstock