5 / 5
Sé un buen ejemplo
Siempre comentamos a nuestros hijos de que hay que dar buen ejemplo pero lo cierto es que esa responsabilidad no desaparece al llegar a la edad adulta. Audrey Kern, de Alaska, ha visto cómo las conexiones personales pueden suponer una gran diferencia en las vidas de los demás, sobre todo de los más ancianos. “Muchos de nuestros mayores no tienen contacto humano durante el invierno. Se encierran en casa y quizás solo salgan una vez a la semana o menos, como para ir a correos”. Con sus cinco hijos, Audrey intenta establecer contacto visual y sonreír a todos los que vea mientras hacen sus recados. “La gente necesita conexión”, dice. Aunque solo sea por un momento. Imagina la luz que transmite la mirada de la familia Kern, tocando con su amor y su amabilidad a todos a su alrededor. Quizás te incomode hablar de tu fe, pero la forma en que haces las cosas puede transmitir un mensaje más auténtico. Reflexiona sobre tus interacciones diarias e identifica una manera para aumentar tu luz.
+

© Shutterstock