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2. Santa Teresa de Jesús (Ávila 1515 – Alba de Tormes 1582) Reformadora de las descalzas, mística y maestra de oración. Entre todos sus títulos, es la representante de la alegría, porque sus composiciones se dirigían a alegrar a sus hijas espirituales, que iba destinando a cada nueva casa. Este poema es de rima atípica y contiene una letrilla, por lo que en ocasiones ha sido musicada. Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta. ¡Sólo Dios basta! De la santa castellana, pasamos a otro poeta que estuvo vinculado a su reforma.
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© Peter Paul Rubens-PD