9 / 21
Todo el exterior de la catedral está protegida por una sustancia “anti-smog” que al contacto con la luz solar, tiene la capacidad de “auto-limpiarse” protegiéndose de los agentes nocivos y purificando el aire de la contaminación ambiental que provoca una gran ciudad como la de Milán.
+

© Shutterstock-hurricanehank