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Santo Tomás Moro

Antes de morir mártir, Moro colocó su barba fuera del tajo del verdugo para que no se cortara mientras lo decapitaban, diciendo: "Mi barba ha crecido en la cárcel; es decir, ella no ha sido desobediente al rey, por lo tanto no hay por qué cortarla. Permítame que la aparte". Sus últimas palabras fueron literalmente una broma sobre su barba. ¡Impresionante!
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San Clemente de Alejandría

San Clemente escribió una vez que Dios "ha adornado al hombre, como los leones, con una barba" y describió la barba como "la marca del hombre". Solo podemos imaginar la barba leonina que debía haber tenido.
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San Maximiliano Kolbe

Algunas imágenes de este mártir de la caridad del siglo XX muestran una cara afeitada, pero otras muestran una larga y frondosa barba, como era costumbre en un fraile franciscano conventual. Las Constituciones franciscanas prescriben usar barba como "varonil, austera, natural, una imitación de Cristo y de los santos de nuestra Orden, y despreciada".
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San Felipe Neri

Aquí hay una historia inusual en los anales de las barbas santas. Se dice que San Felipe Neri se afeitaba solo la mitad de su barba, dejando la otra mitad, como una forma de parecer tonto y obligarse a permanecer humilde. ¡Ciertamente, es una forma de hacerlo!
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San José

Si bien no podemos saber con certeza qué aspecto tenía San José, dado su tiempo y lugar, casi con certeza lucía una barba. Es un modelo a seguir y un ejemplo como hombre, esposo y padre; su barba podría ser una cosa más para imitar de su vida santa.
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San Agustín

San Agustín escribió una vez: “La barba significa valiente; la barba distingue a los hombres adultos, los serios, los activos, los vigorosos". Su barba épica debía haber sido un espectáculo digno de ver.
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San Nicolás

Todos estamos familiarizados con el alegre traje rojo y la necesaria barba blanca que la cultura pop asocia con San Nicolás. Aunque la imagen de Santa Claus no es realista respecto al obispo histórico real, la barba sí lo es, especialmente después de que Nicolás pasara años en prisión, cuando el emperador romano Diocleciano ordenó persecuciones contra los cristianos.
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Padre Pío

Se puede ver al santo del siglo XX luciendo su barba habitual en todas las imágenes que tenemos de él, como cabría esperar de un franciscano capuchino. Su barba es una parte icónica de su imagen tan querida en todo el mundo.
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Santos Cirilo y Metodio

Si bien no podemos saber con certeza el aspecto de estos santos hermanos y misioneros, la mayoría de los iconos e imágenes de ellos los muestran con barbas realmente impresionantes, como se usaba en su tiempo y lugar. Si tienes un hermano que también tiene barba, los dos podrían recurrir a estos hombres santos como inspiración en la fraternidad, la barba y el celo evangélico.