6 / 10
San Padre Pío es un sacerdote capuchino nacido en Pietrelcina en 1887. Empezó a tener los estigmas en 1918. Aparecieron en las manos y en los pies, en el costado y en el hombre. Él mismo declaró: "Vi ante mí a un personaje misterioso cuyas manos, pies y pecho derramaban sangre a torrentes. Sentí mi corazón herido por un dardo de fuego. Este personaje desapareció de mi vista y me di cuenta de que mis manos, mis pies y mi pecho estaban perforados y de ellos brotaba sangre". Con el paso del tiempo, para alejar a los curiosos, el fraile disimuló sus heridas con guantes. Después de su muerte, los estigmas desaparecieron de su cuerpo.
+

© CPP/CIRIC