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Viernes, 24 De Abril
San Fidel de Sigmaringa

Un brillante sacerdote alemán que encontró la muerte por predicar en tierras protestantes

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Presbítero y mártir (1578-1622). El martirio es una gracia permanente en la Iglesia. La sangre cristiana corrió con abundancia a lo largo de los primeros siglos como testimonio de la nueva fe, y más tarde seria derramada, en tiempos modernos, por las Iglesias jóvenes de Extremo Oriente y del Nuevo Mundo.

Pero, durante la Reforma protestante y el inicio del anglicanismo, el martirio cobró una forma nueva, la más dolorosa: en nombre de la fidelidad al Evangelio, unos cristianos llevaban al martirio a otros. Así fue como entregó Fidel su vida por la fe católica.

Marcos Rey, nacido en Sigmaringen (Alemania) en 1578, hijo del burgomaestre de Sigmaringa, era un joven muy inteligente que ya cursando sus estudios de Leyes en Friburgo de Brisgovia llamaba la atención de todos por sus dotes intelectuales.

Recibe el sacerdocio a los treinta y cinco años, el 4 de octubre de 1612. Al imponerle el nombre, el Padre Guardián, como queriendo jugar con el significado del nombre, le recordó la frase del Apocalipsis: "Sé fiel -Fidel- hasta la muerte y te daré la corona de la vida".

Se entregó de lleno a su formación teológica pero, sobre todo, a su formación ascética y piadosa. Pasaba horas en la oración y castigaba su cuerpo con rigurosas penitencias.

Como superior sucesivamente de varios conventos, se señaló por un amor abrasador y puso sus dotes de orador al servicio del Evangelio en numerosas misiones populares.

Se le encomendaron misiones de predicación en tierras de protestantes -Suiza, Austria, sur de Alemania-. Fue elegido guardián de los conventos de Feldkirch y Friburgo.

Tuvo rasgos de abnegado heroísmo durante una epidemia de peste, y convirtió a muchos calvinistas con una caridad que desarmaba a sus adversarios.

El papa Gregorio XV había fundado aquellos días -1622- la Sagrada Congregación de Propaganda Fide para extender el conocimiento de la doctrina de Jesús por todos los países del mundo.

El domingo 24 de abril de 1622 , los herejes Grisones mientras estaba predicando la palabra de Dios, descargaron una espada contra él, pudo ponerse de rodillas y exclamó: "Jesús, María, valedme" y expiró. Es el Protomártir de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide.

Oración

Señor Dios nuestro, que coronaste con la gloria del martirio a san Fidel de Sigmaringa, cuando, inflamado en tu amor trabajaba por la propagación de la fe, concédenos, por su intercesión, que, arraigados y fundamentados también nosotros en la caridad, experimentemos el poder de la resurrección de Cristo y tengamos parte de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Artículo publicado originalmente por evangeliodeldia.org

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Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades.
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Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.
Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?".
El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan".
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
"Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?".
Jesús le respondió: "Háganlos sentar". Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres.
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Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada".
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.
Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo".
Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña. Jn. 6,1-15

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