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Miércoles, 14 De Octubre
San Calixto I

El Papa de las catacumbas

CALLISTUS
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Calixto (199-217) es muy conocido por una de las catacumbas más grandes de Roma. Algunas fuentes aseguran que Calixto, antes de convertirse en Papa, era un esclavo y un estafador.

Habiendo huido a Portugal, fue arrestado y devuelto a Roma, donde fue condenado a trabajos forzosos en las minas de Cerdeña. Al regresar a Roma con motivo de una amnistía, se dedicó a estudiar la religión de Cristo y a predicarla.

Muy pronto se volvió el hombre de confianza de papa san Ceferino que le encomendó la dirección y el cuidado del cementerio  de la Via Appia.

Trabajó en las catacumbas casi 20 años, organizándola con una construcción de 4 pisos y 20 km de pasillos. Allí se encuentran el famoso sepulcro de santa Cecilia y los sepulcros de muchísimos mártires de los primeros siglos.

A la muerte de san Ceferino, Calixto fue nombrado Papa. Convirtió a muchos romanos al cristianismo, curó a varias personas con enfermedades muy graves y defendió a los creyentes perseguidos todo lo que pudo.

Lamentablemente su pontificado atrajo las enemistades de un ala de la comunidad cristiana de Roma que lo acusó falsamente de herejía.

La redención definitiva de esta controvertida figura vino después de su martirio. Calixto fue arrojado a un pozo en el río Tíber, en un levantamiento popular contra los cristianos en 222.

Patronazgo

San Calixto es patrón de los sepultureros

Lugares de Culto

Sus reliquias se encuentran en la Basílica de santa Maria in Trastevere, iglesia fundada por el mismo santo.

Oración

Atiende, Señor, con bondad las plegarias de tu pueblo y

por la intercesión del papa san Calixto I,

cuyo martirio hoy celebramos,

concédenos la ayuda necesaria para nuestra vida.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Amén

Por Maria Paola Daud

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«¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.
¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas!
¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!".
Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros».
El le respondió: «¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!» Lc. 11,42-46

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