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Martes, 12 De Mayo
San Pancracio

Martirizado en Roma con 15 años, es el patrón de las víctimas del perjurio

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Se convirtió a la fe y fue martirizado al día siguiente de su bautismo, rechazando premios y ayudas para el futuro si renegaba de su fe.

Luego de dar las gracias a sus verdugos, no dudó en sacrificar su juventud para mantenerse fiel a Cristo. El mismo día fueron martirizados san Nereus y san Aquileo.

Murió mártir, decapitado en el año 304 en Roma a los quince años.

Nació en Frigia, provincia romana del Asia Menor. Su padre era un noble pagano llamado Cleonio que falleció cuando el niño tenía siete años.

Pancracio fue a vivir con su tío paterno, Dionisio, quien fue un excelente modelo. Se trasladaron a Roma cuando el niño tenía diez años.

Dionisio y Pancracio tenían un criado cristiano que los evangelizó y los puso en contacto con el Papa. Así conocen a fondo el cristianismo y se convierten.

Fueron bautizados y recibieron la comunión. En seguida se despojaron de muchas posesiones en favor de los pobres.

El emperador Diocleciano decretó una persecución (la última del imperio romano) contra el cristianismo. Al poco tiempo Pancracio fue denunciado al emperador, quien conocía a su difunto padre.

Le dijeron "El hijo de Cleonio de Frigia se ha hecho cristiano y está distribuyendo sus haciendas entre viles personas; además, blasfema horriblemente contra nuestros dioses".

Diocleciano mando llamar a Pancracio y conversó largo tiempo con él, tratando de persuadirlo a que renunciase a Jesucristo. Al no lograrlo le condenó a muerte.

En el lugar del martirio Pancracio se arrodilló, levantó los ojos y las manos al cielo, dando gracias al Señor porque había llegado a ese momento. Le cortaron la cabeza.

Por la noche una noble señora, llamada Octavila, hizo recoger su cuerpo, lo embalsamó, lo amortajó con un lienzo precioso e hizo que lo enterraran en un sepulcro nuevo, cerca del lugar del martirio.

El papa Vitaliano envió sus reliquias desde el cementerio de Calepodius en Roma a Inglaterra para evangelizar y para instalar en los altares. San Agustín de Canterbury dedicó la primera Iglesia de Inglaterra a san Pancracio.

Es titular de una Basílica romana. Ahí los que habían sido bautizados el Sábado de Gloria dejaban sus vestidos blancos en el domingo octava de la Resurrección (llamado Dominica in Albis). Era un acto conclusivo de la Pascua. Sobre la tumba de san Pancracio renovaban el juramento de fidelidad a Jesucristo.

Desde entonces ha sido un santo muy amado, protector de inocentes y de las víctimas del perjurio. Es el patrón contra falsos testimonios, contra perjurio, juramentos, tratados, dolores de cabeza y calambres.

Oración

Que tu Iglesia, Señor, se alegre al recordar hoy al mártir san Pancracio y que, por su intercesión, vea alejado todo peligro y pueda consagrarse a tu servicio con la verdadera paz del espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Señor Dios misericordioso, con vuestra gracia y para vuestra mayor gloria, y bien de mi alma, acudo a la intercesión de vuestro glorioso mártir, el niño san Pancracio, para alcanzar de vuestra bondad la gracia que especialmente le pido, y con ella y todos los bienes que me convienen para vivir y morir santamente.

Artículo publicado originalmente por evangeliodeldia.org

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Jesús dijo a sus discípulos:
«Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡ No se inquieten ni teman !
Me han oído decir: 'Me voy y volveré a ustedes'. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo.
Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.
Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí,
pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.» Jn. 14,27-31a

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