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Martes 7 De Abril
San Juan Bautista de la Salle

El gran educador de la juventud

LA SALLE
Muller-graveur Chapon-(CC BY-SA 4.0)
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Patrono de los educadores de todo el mundo, Juan Bautista de La Salle da nombre a escuelas en 80 países en las que actualmente se forman alrededor de un millón de alumnos.

En la Francia de hace poco más de 300 años, en la ciudad de Reims, nació Juan Bautista en una de las pocas familias adineradas que podían enviar a sus hijos a la escuela.

Así que pudo estudiar en el famoso seminario de San Sulpicio de París. Tras convertirse en sacerdote quedó a cargo de una obra para niños pobres y un orfanato para niñas pobres. Allí inició su gran reforma de la educación.

Cambió muchísimo los antiguos métodos para enseñar a los niños, hasta el momento uno a uno. Él los reunió por grupos para darles clases y formó a sus profesores, fundando los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Vivió de una manera sencillísima y humilde. Repartió todo su dinero a los pobres y se dedicó totalmente a la enseñanza con el propósito de que los alumnos crecieran en el amor a Dios y a los demás.

Murió el 7 de abril de 1619 a los 68 años y fue declarado santo por León XIII en el año 1900. 


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Jesús, estando en la mesa con sus discípulos, se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará".
Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.
Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús.
Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere".
El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?".
Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.
En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer".
Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto.
Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres.
Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche.
Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él.
Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto.
Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'.
Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús le respondió: "A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás".
Pedro le preguntó: "¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti".
Jesús le respondió: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces". Jn. 13,21-33.36-38

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