Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 21 enero |
Santa Inés
home iconEspiritualidad
line break icon

6 buenas maneras de recibir la paz de Jesús en la vida cotidiana

smile

mavo | Shutterstock

Edifa - publicado el 03/01/21

Dejar de correr, aprender a perdonar, llenar la vida de silencio y otras formas de acoger la paz

Cuando Jesús resucitado aparece entre sus discípulos, les dice: “¡La paz esté con ustedes!” (Jn 20, 19). Les da su paz y nos la da también a nosotros. Pero con la paz pasa como con todos los dones de Dios: son propuestos, nunca impuestos. ¿Sabemos recibir la paz de Jesús?

1.Dejar de correr

Nuestras vidas están atropelladas, sobrecargadas, saturadas… La paz se adapta mal al ruido y la precipitación. Ciertamente, nuestro ritmo de vida no depende de nosotros, al menos no por completo, porque tenemos tendencia a inventarnos obligaciones. No sabemos parar. Olvidamos que el Señor no nos pide nunca más de lo que nuestros días pueden contener. Y olvidamos sobre todo que Él hizo del descanso un mandamiento: nos da seis días para trabajar y el domingo para descansar. El reposo dominical no es un lujo reservado a los jubilados. Es el mandamiento de un Padre que sabe mejor que nosotros lo que necesitamos.

2.Vivir el momento presente

Jesús nos dice: “A cada día le basta su aflicción” (Mt 6, 34). Entonces, ¿por qué envenenamos la vida con preocupaciones inútiles? “Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. (…) ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? (…) Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura” (Mt 6, 24-33). Vivir en el Resucitado es apostar todo por Dios. Es depositar toda nuestra confianza en Él, no en nuestra libreta de ahorros o nuestros contratos de seguros. Es vivir como hijos de Rey, que no se preocupan de nada porque su Padre, infinitamente bueno y todopoderoso, no deja de velar por ellos.

3.Confiarse a la misericordia

El remordimiento y la desazón perturban la paz. Lo que Jesús espera de nosotros es el arrepentimiento: “el corazón contrito y humillado” (Sal 51, 19). El corazón del hijo pródigo que vuelve a su Padre. El remordimiento y la desazón son estériles, pero arrepentirnos nos pone en las manos de Dios, nos permite recibir su perdón y su paz. Hay que mirar nuestros pecados para pedir perdón por ellos y reparar, tanto como sea posible, el mal que hayamos cometido. Pero no tenemos que “rumiar” nuestro pecado indefinidamente: una vez que Dios nos ha perdonado, volver sobre ello sería dudar de Su misericordia.

4.Aprender a perdonar

Lo sabemos bien: nadie puede recibir el perdón de Dios si no perdona a sus hermanos. Nada perturba más la paz que los perdones rechazados. Rechazados por mala voluntad (y no por impotencia: decidir perdonar es ya vivir el perdón mismo si no nos sentimos capaces de perdonar de inmediato) o rechazados por ignorancia, porque hemos olvidado o reprimido antiguas heridas. Para vivir en la paz, pidamos al Señor que nos ilumine sobre los perdones que debamos dar.

5.Para recibir la paz, hay que construirla

En la paz sucede como con el perdón: nadie puede recibirla como consumidor. Para disfrutar la paz, hay que participar de ella, ser artesanos de la paz. La familia, la comunidad donde se construye siempre la paz, es una buena escuela para ello. Convertirnos en artesanos de la paz se aprende a diario a través de la escuela, del saber compartir, del perdón, de la paciencia, del respeto, etc. La paz se enseña en familia, pero también a partir de la familia: cuanto más armoniosa y apaciblemente pueda crecer el niño en su familia, más capaz será de acercarse a los demás y recibirlos tal y como son, con sus diferencias y sus riquezas propias.

6.Llenar la vida de silencio y el silencio de amor

Somos como pilas: si no nos recargamos diariamente, nos “descargamos” rápidamente. La oración nos permite reaprovisionarnos de paz. Cuanto más fieles seamos a la oración, más nos arraigaremos en la paz. “Sólo damos aquello que rebosamos: si quieres ser un canal, antes debes ser un embalse”, decía san Bernardo. Para ser capaces de extender a nuestro alrededor la paz de Jesús resucitado, comencemos por recibirla sin reservas.

Por Christine Ponsard

Tags:
jesuspaz
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
CHRISTIAN TOMBSTONE
Francisco Vêneto
Encuentran en Israel una losa de 1.400 años con una inscripción m...
2
TudoSobreMinhaMae.com
Cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una pregunta
3
WOMAN PRAYING
Felipe Aquino
La increíble fuerza de la oración de una madre por un hijo
4
MARTIN LUTHER KING
Jorge Graña
¿Sabías que Martin Luther King apreciaba mucho el Rosario?
5
Rodrigo Houdin
Sacerdote tras la explosión: “Estoy atrapado en el quinto piso, r...
6
LIBBY OSGOOD
Sandra Ferrer
Libby Osgood, la científica de la NASA que se hizo monja católica
7
ALFONSO MAYORGA;
Macky Arenas
Una familia de hermanos, a punto de un record Guinness: suman 1.2...
Ver más