Aleteia

Testimonios maravillosos, sobre la presencia real de Jesús en el sagrario

Comparte
Desde niño he sentido el llamado de Jesús, quien desde el sagrario nos urge, impulsa y nos dice: “Soy yo. Aquí estoy para ti. Ven a verme”.

Me veo a veces siendo un niño de pantalones cortos, antes de marchar al colegio, cruzando la calle que me separaba de aquél hermoso oratorio en Colón. Entraba con profundo respeto, emoción y cariño, sabiendo a quién estaba visitando. Él marcó mi infancia y ahora mi vida entera.

Al crecer lo dejé un poco abandonado, pero Jesús, celoso de nuestras almas, salió en mi búsqueda, como el buen Pastor y me encontró. Fue una experiencia bellísima.

De pronto un día, experimenté su presencia en mi alma, con tal fuerza que no pude resistirme a su llamado y su amor. Y volví a los sagrarios a buscarlo, y estar con Él.

Desde entonces no he podido alejarme y cada vez que puedo entro a esos hermosos oratorios que invitan a la oración, a recogerse en profunda devoción ante la presencia real y verdadera de Jesús VIVO.

Estas vivencias eran algo tan personal y tan mío. En mi interior, en silencio, vivía este llamado a la conversión y el amor. Me confundía saberme tan amado, siendo como era. Y de pronto aquella voz amable y dulce salida de aquél sagrario y que se arraigó en mi pobre alma:

“Escribe, deben saber que los amo”.

Y empecé a compartir estar vivencias con Dios y luego las de otras personas que me compartían las suyas, sorprendidos por lo que estaban viviendo.

“Cielos y tierra, bendecid al Señor…”

Me encanta compartir sobre todo los bellos comentarios que ustedes dejan en estas reflexiones, porque son edificantes. Una carta de amor a Jesús Sacramentado. Les comparto algunas recientes.

“En mi diario ir y venir de todos los días siempre paso por diferentes templos, y en más de una ocasión he sentido un fuerte impulso por entrar, un fuerte llamado, más fuerte que mi voluntad, y entro en esos templos solo para darme cuenta que es Jesús expuesto, y mi corazón y mi alma se llenan de una especial y gran alegría, y me quedo allí, haciendo oración, sintiendo esa paz que nos da la presencia de Jesús Sacramentado”.

“Yo lo visito dos veces al día… por la mañana antes de irme a trabajar y por la noche antes de irme a dormir. Él es el AMOR de mis amores y mi vida completa”.

“Voy casi todos los días a visitarlo, siento su presencia su alegría, ¡me siento tan bien! ¡Te amo Señor de mi vida!

“He sentido que Jesús me llama. Me pide que esté cerca de Él. Jesús nos ama con un amor inefable. Jesús nos ama, no lo duden. Es tan hermoso estar unida a Él. Esa paz, alegría, ese consuelo tan único que Él provoca”.

“Yo siento lo mismo, como que Jesús desde el sagrario me llama, interrumpo mis labores y lo visito y siento una gran paz.”

Y tú, amable lector, cuando vayas, te pido un favor. Dile: «Buen Jesús, Claudio te manda saludos». Me encanta sorprenderlo desde diferentes países.

Dios te bendiga!

 

Queremos recomendarte otra bellísima reflexión.  Haz «Clic» aquí.

………

¿Conoces los maravillosos  libros  de nuestro autor Claudio de Castro? Queremos  recomendarte que los leas. Son un abrazo para el alma, consuelo en los días difíciles, una bocanada de aire fresco. Haz «CLIC» aquíy podrás darles una mirada

………..

 

Los dejamos con esta bella canción sobre el llamado que nos hace Jesús.

 

https://www.youtube.com/watch?v=ellfiSXicHY

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Top 10 Claudio de Castro
  1. Más leido
    |
    Más popular
  2. Claudio de Castro
    Dios te está llamando
Ver más