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¿Ronda el diablo en nuestra Iglesia? (Un Testimonio fuerte)

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Soy un autor católico. Tengo años escribiendo y publicando libros sobre nuestra fe, las vivencias de con Jesús en el sagrario, los auxilios de san José, nuestro ángel de la guarda y la Virgen Santísima. En ese círculo de comodidad pasé muchos años, sin preocuparme por otros temas.

De pronto surgieron los espantosos e indecibles escándalos dentro de nuestra Iglesia. Y como la mayoría quedé indignado, preocupado, con deseos de ir a consolar a nuestro Señor en el sagrario.

Este  es mi testimonio. Como católico no podía cerrar los ojos a lo que estaba pasando.  Me indignaba y me parecía insólito. Decidí buscar a fondo, investigar. Necesitaba hacer algo, más que quejarme y rezar.

 “Tu Iglesia, Jesús, ¿qué hacemos con ella?”

Y luego pasó algo más…

El día que el buen Papa Francisco pidió que se rezara el Rosario todos los días y que al final invocáramos la protección de nuestra Madre del cielo:

“Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!”

 Y luego la oración a San Miguel escrita por León XIII:

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.”

En ese momento comprendí la seriedad del asunto. ¡Esto era muy grave!

Como escritor, de alguna manera debía contribuir a encontrar y restablecer la verdad. Y decidí investigar, rezar más, hablar con sacerdotes, buscar testimonios fuertes sobre la acción de demonio y al final escribir un libro que lo expusiera en un lenguaje sencillo.

 Lo titulé: “EL MUNDO INVISIBLE”, porque luchamos contra fuerzas poderosas que no vemos.

«Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a los poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba.» (Efesios 6, 12)

Fui entonces al Arzobispado para pedir la bendición y hablar con el Censor Eclesiástico. Me respondieron: “Escribalo. Se necesita ese libro”.  También me advirtieron: «Guarde su estado de gracia. Lo va a necesitar». Y empezaron a ocurrir una serie de casualidades escalofriantes que te erizaban la piel.  Perdí peso, pues pasaba desde la madrugada hasta altas horas de la noche investigando, orando, leyendo, escribiendo, ordenando los testimonios de sacerdotes. Y sobre todo, rezaba. Y mucho. Y seguía adelante, de la mano de la Virgen, bajo su protección maternal.

Escribía cada palabra convencido de sus palabras: «Al final mi Inmaculado Corazón TRIUNFARÁ».

A menudo me preguntaba si había hecho lo correcto. Buscarme problemas gratuitos. Tras que la vida es compleja, este libro la dificultaba más.

Pero seguí adelante hasta terminarlo y recibir el visto del Arzobispado.

Estoy tan feliz de haberlo logrado. Y quería compartirlo contigo.  Descubrí que a pesar de todo Dios siempre camina con nosotros. Y nos cuida.

Más que un libro es un mensaje, una voz que te alerta; «Cuidado, el diablo ronda y busca a quien destruir». Pero también te muestra el arma PODEROSA que nos dejó la Virgen santísima para vencerlo: «El Santo Rosario».

…………….

 

¿Te gustaría leer «EL MUNDO INVISIBLE?»  

Un libro católico, precedido de la polémica. El libro del que todos hablan.

«Atrapa al lector desde la primera página».

«Tras la lectura de este libro fascinante, es inevitable la sensación que no estamos solos y que debemos volver la mirada a Dios».  

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