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¿Qué harás en Adviento? El Libro de la semana. No te lo pierdas.

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El Adviento es una de mis épocas favoritas del año. Esta mañana mientras desayunábamos mi hija Ana Belén me ha dicho:

“Papá, en tal lugar hay villancicos. ¿Qué tal si vamos todos?”

Adviento es una época de silencios y a la vez algarabías, de oración honda, proximidad de Dios, festejos, música y compartir con alegría con aquellos que menos tienen.

Nos preparamos para algo grande, más allá de todo. Una gracia insuperable. Un regalo del cielo.

«El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega…” (Isaías 9, 1,2)

Adviento tiempo de ALEGRÍA, me deja en el alma un sentimiento de AGRADECIMIENTO. Y sólo puedo decir: “Gracias Señor, por amarnos tanto”.

«Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».» (Isaías 9, 5)

 

 

Este es un tiempo de gracia que nos dan. Y yo lo aprovecho al máximo. Suelo salir con Vida, mi esposa a hacer mandados, y en cada lugar hago algo que debería ser natural, pero parece que sorprende.

Al despedirme de alguien que me ha brindado un servicio, la cajera del supermercado, el ejecutivo del banco, el guardia de seguridad, el panadero, sonrío y le digo: “Gracias. Dios te bendiga”.

No imaginas el efecto de ese: “Dios te bendiga”.

Parece que despierta en nosotros ese noble sentimiento, de ser hermanos, hijos de un mismo Dios. Levantan la mirada sorprendidos. Se quedan un segundo impactados y luego les brota una espléndida y espontánea sonrisa y responden:

“Gracias. Igual para usted. Qué amable. Dios le bendiga”.

A mis sesenta años he visto muchas Navidades, vivido advientos de todo tipo, con dificultades, con alegrías, con necesidades, con esperanzas.

Se me ocurrió recoger lo mejor de cada uno y plasmarlo en un pequeño libro que te sirviera para reencontrarte con Dios, que es el verdadero sentido del Adviento, abrir el alma y el corazón de par en par para el que ha de llegar, prepararnos para ese ese encuentro maravilloso con el pequeño Jesús.

¿Qué puedo hacer en Adviento? Me encanta esto que una vez leí sobre estos días bellísimos:

“Cultiva el trato con el Señor dedicándole tiempo”.

Este es un tiempo de intimidad con Dios, en el que vas a experimentar Su presencia amorosa. Haz que valga, que llene tu alma de Paz y alegría.

Dios te bendiga!

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