Aleteia

¿Qué haces Jesús en el sagrario? (Un testimonio bellísimo)

Comparte
Me gusta mucho visitar a Jesús en las madrugadas de los domingos, sobre todo en adviento. Sé que lo encontraré solo en aquél sagrario, intercediendo por nosotros ante su Padre. Le hago compañía, le digo que lo quiero. Lo veo y me mira. Y a veces en silencio nos hablamos.

Recuerdo una vez que sentí una gran curiosidad. Y es lógico. ¿Qué hace el hijo de un Dios VIVO, Todopoderoso, encerrado bajo llave en un recinto, silencioso, sin decir una palabra?  Lo han llamado por esto: “PRISIONERO DE AMOR”.

Aquella madrugada en silenciosa y devota oración me quedé acompañando a Jesús presente en aquél bellísimo sagrario. Y antes de marcharme me puse de pie y le pregunté:

“Buen Jesús. Yo puedo salir, entrar, moverme con libertad. Pero tú, que eres Dios, pasas encerrado en este y millones de sagrarios alrededor del mundo, Dime: “¿Qué haces en el sagrario?”

Por respuesta me pareció que respondía. “Amar Claudio. Los amo a todos desde el sagrario y los espero para llenarlos de gracias abundantes y darles la fortaleza que necesitan para continuar el camino de la vida. Es lo que hago todos los días en el sagrario:  AMAR.”

Jesús cumple lo que nos ha dicho: «No os dejaré huérfanos» (Juan 14, 18) También dijo: «Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” (Mateo 28, 20)

“!Oh insensatos del mundo!”, escribió san Agustín, “¿a dónde van a parar para satisfacer su corazón? Vengan a Jesús, que Él sólo puede darles el contento que buscan. Alma mía no seas tú tan insensata; busca sólo a Dios, busca el bien en el que están todos los bienes, como dice el mismo santo; y si quieres hallarle presto, aquí le tienes cerca de ti: dile lo que deseas, pues está en el Sagrario para oírte y consolarte”

Y san Alfonso de Ligorio escribió: “Pasan muchos cristianos grandes fatigas y se exponen a innumerables peligros por visitar los lugares de la Tierra Santa en que nuestro amabilísimo Salvador nació, padeció y murió. No necesitamos nosotros emprender tan largo viaje, ni exponernos a tales riesgos, cerca tenemos al mismo Señor que habita en la Iglesia a pocos pasos de nuestras casas. ¡Con qué fervor deberíamos ir nosotros a visitarle en el Santísimo Sacramento, donde está el mismo Jesús en persona! Sin ser necesario para hallarle pasar tantos trabajos ni peligros”.

¿Qué esperas tú, amable lector para ir al visitar a Jesús en el sagrario?  Te espera ilusionado para llenarte de gracias.

¿Podría pedirte un pequeño favor? Cuando vayas a verlo dile a Jesús: “Claudio te manda saludos”. Ya sabes que me encanta sorprenderlo, que se sepa amado, acompañado, rodeado de amigos.

………..

¿Conoces  el libro «EL SAGRARIO»? Lo escribí para ayudarte en tus visitas a Jesús en el sagrario, para que puedas conocerlo y amarlo más. Me ilusiona que lo conozcas y lo visites a diario. Y le digas que le quieres, una y otra vez.

Él te va a ayudar. Te lo aseguro. Anda a visitarlo.

“EL SAGRARIO” es un clásico de espiritualidad que «ENCIENDE los CORAZONES» en amor a Jesús Sacramentado. Escrito por nuestro autor Claudio de Castro  

Te mostramos cómo adquirirlo. Es muy sencillo.

Si vives en Latinoamerica o Estado Unidos Haz «CLIC» aquí.

Si vives en México Haz «CLIC» aquí.

Si vives en España Haz «ClIC» aquí.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.