Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 18 septiembre |
San José de Cupertino

¿Por qué valoro tanto la Misa? (Un bello testimonio)

Alessia Giuliani (CPP/Ciric)

Claudio de Castro - publicado el 21/05/17

Cuando empecé a ir a la misa diaria, conocía muy poco de Dios. Venía de un mundo que me había absorbido y vivía con deseos de triunfar, tener bienes, ser conocido.

La palabra humildad era desconocida para mí.

De alguna forma Dios me fue moldeando nuevamente y con una paciencia infinita, más allá de mi pobre comprensión.

No podía comprender tanto amor. Conociendo mi vida… ¿Cómo era capaz de amarme tanto?

Me di cuenta que Dios como padre, es celoso de nuestro amor. Quiere ser conocido y amado por sus hijos con libre albedrío.  A medida que lo iba conociendo sentía en mi interior como una urgencia de vivir en su cercanía. Anhelaba vivir en la presencia de Dios.  Me dolía ofenderlo.

Empecé a rezar con los salmos. Cada uno me mostraba un rostro diferente de Dios: Misericordioso. Bondadoso. Poderoso.

«Grande es el Señor, muy digno de alabanza, y no puede medirse su grandeza. De generación en generación se celebran tus obras, se cuentan tus proezas. El esplendor, la gloria de tu Nombre, tus maravillas, los repetiré.

De tu poder formidable se hablará, y tus grandezas yo las contaré. Nos harán recordar tu gran bondad y se proclamará tu justicia.

El Señor es ternura y compasión, paciente y lleno de amor. El Señor es bondad para con todos, sus ternuras están en todas sus obras.»  (Salmo 145)

Tomé aquella Biblia olvidada en una esquina la abrí y empecé a leerla.

Estas palabras empezaron a cobrar vida y significado ante mis ojos:

«Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.» (Juan 3, 16)

Esto fue lo primero que me impresionó al redescubrir a Dios: “Su amor”.

No me lo creía de lo maravilloso que era.

Se despertó en mí tal hambre de Dios. Quería conocerlo más. Saber de Él.

Necesitaba alguien que me hablara de Dios y esto lo encontré en las homilías de los  sacerdotes. Así llegué a valorar sus palabras y escucharles con atención.

Los sacerdotes me alimentaban con la Palabra de Dios. Y yo tenía mucha hambre.

La Misa diaria se volvió parte de mi vida. Me mostró una realidad que desconocía.

Descubrí algo impresionante:

“Esas abuelitas que siempre veía sentadas en primera fila, en silencio y oración, tenían razón”.

Ellas se llevaban la mejor parte.

Han pasado veinte años desde aquellos días en que empecé a escalar la montaña de Dios. He caído cientos de veces. Me levanto y vuelvo a empezar.

Me basta ir a Misa para que Dios encienda una hoguera en mi alma y se disipe la oscuridad que me rodea.

Me basta ir a Misa para recuperar la paz.

Me basta ir a Misa para llenarme de esperanza, sabiendo que soy especial para Dios y que me ama infinitamente.

……….

Los invitamos a leer los libros de Claudio de Castro.

Haz CLIC en estos enlaces:

LATINOAMÉRICA Y ESTADOS UNIDOS

MÉXICO

ESPAÑA

……………

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
2
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
3
Maria Paola Daud
Quiso usar una Hostia para hacer brujería y… comenzó a sangrar
4
PAURA FOBIA
Cecilia Pigg
La oración corta que puede cambiar un día estresante
5
VACCINE
Jaime Septién
¿Covid-19: vacunarse o no vacunarse?
6
BEATRIZ
Pablo Cesio
¿Dónde está Beatriz? El extraño caso de la mujer que desapareció ...
7
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
Ver más