Aleteia logoAleteia logoAleteia
martes 07 diciembre |
San Ambrosio
Aleteia logo

La noche que los Estados Unidos invadió a Panamá (Un testimonio fuerte)

PASCAL PAVANI / AFP

Claudio de Castro - publicado el 20/12/19

Hoy 20 de diciembre, recuerdo la llamada de mi cuñada Alma a  Vida, mi esposa, aquella noche aciaga, que nos cambiaría para siempre. 

Había sido un día normal, a pesar de los rumores de una invasión militar. Llega un momento en que te acostumbras y no les prestas atención a esos rumores que abundan y crecen como un globo que se infla.  Y te dices seguro de ti: «Esto nunca va a pasar, no perdamos más tiempo pensando en ello”.Este globo de rumores, al final explotó.

Por la tarde fuimos a la inauguración de un supermercado. Todos los productos estaban en oferta y nuestra nevera se encontraba prácticamente vacía.

«Hágamos super», le dije a Vida. “No tenemos comida en la casa”.

Pero estábamos cansados.

«Mejor mañana», me respondió.

Y decidimos que sería lo mejor. Fue una mala decisión, o tal vez la mejor.

Desde aqué momento Dios se hizo presente y nos protegió de muchas formas.

Aquella noche la recuerdo como si fuese ayer. Estábamos a punto de dormir cuando empezó a timbrar con insistencia el teléfono.

«Empezó», dijo Alma, mi cuñada, del otro lado del auricular.

Vida, mi esposa, que estaba medio dormida no entendió esas palabras duras.

“¿Qué empezó?”

“La invasión”.

Segundos después escúchanos el primer bombazo y se nos estremeció el alma y nos llenamos de miedo. Había iniciado la invasión de los Estados Unidos a Panamá.

Recuerdo que pensé: “Los libros de historia que nos hacen leer en el colegio contienen siempre la versión de los que ganan, a veces no la real. Este es un evento histórico en nuestro país. Voy a llevar un registro de lo que vea a mi alrededor, para escribir una historia más humana y verdadera.”

A partir de ese momento tomé un diario sin usar y empecé a escribir en sus páginas, lo que sentía, escuchaba, veía y sentía.

Era un joven recién casado con dos hijos pequeños. Los bombazos se escuchaban cada vez más cerca.  Por seguridad no me asomé al balcón. Empezábamos a escuchar detonaciones de bala.  Llevé a mis hijos al cuarto de atrás y coloqué los colchones recostados contra las paredes. Me habían dicho que esto podía detener una bala.

Registré cada día los eventos que me impresionaron.

El diario lo guardé en un armario cuando todo se normalizó en Panamá. 20 años después lo encontré cubierto de polvo, haciendo una limpieza y decidí que era hora de contar lo que pasó, lo que viví como padre de familiaa y católico en esos días y cómo mi fe fue estremecida, puesta a prueba.

Hoy en mi país, celebramos 30 años de ese trágico día, sin conocer con exactitud cuántos muertos hubo. Hay mucho que aún no sabemos y con el tiempo se sabrá.

Aprendimos que los dones más valiosos, los más preciados que poseemos son: «la fe, la Paz y la libertad».  

………

¿Te gustaría leer este libro? La vida de un católico en medio de la invasión militar.

Es muy sencillo adquirirlo.

Si vives en Panamá o algún país de América Latina haz “CLIC” aquí.

Si vives en los Estados Unidos, haz “CLIC” aquí.

Si vives en México, haz “CLIC” aquí.

Si vives en España, haz “CLIC” aquí.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
Ver más