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¿Has rezado alguna vez por nuestros gobernantes? (Un bello Testimonio)

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Hoy he visto una dolorosa noticia. Nuestro gobierno enviaba a los policías antimotines a unos abuelitos jubilados que piden que les aumenten la pensión para vivir dignamente. He pensado qué grave es mi pecado de omisión. ¿He perdido la capacidad de indignarme ante estas injusticias? ¿Qué hacer?  ¿Sé que está mal lo que les hacen y guardo silencio?

Decidí escribir a todos los que conozco que trabajan en el gobierno para pedirles un gesto de “HUMANIDAD”, que no callen a pesar de temor que puedan tener, que levanten sus voces y ayuden en lo que puedan a solucionar este conflicto. Las personas merecen ser tratadas con dignidad.

Al ver esto me doy cuenta que debemos rezar por los que nos gobiernan, el presidente, el alcalde, los ministros. Seguro me preguntarás por qué.

Una tarde en misa el sacerdote durante su homilía nos dijo: “Levanten la mano aquellos que rezan por nuestros gobernantes”.

Nadie la levantó.

La verdad nunca se me había ocurrido. Soy de los muchos que se molestan ante la injusticia, pero no actuaba.

Entonces nos dijo algo que me sorprendió. Nunca lo imaginé.

“Deben rezar por sus gobernantes. Es un acto de misericordia rezar por los demás. La oración de intercesión es muy grata a Dios. Además, les conviene rezar por el presidente, sus ministros y todos los que llevan adelante el gobierno, estén de acuerdo con ellos o no. Y es muy sencillo comprender la importancia de hacerlo. El Presidente es quien dirige el país y toma decisiones que nos afectan a todos. Rezar por él y pedir al Espíritu Santo que lo ilumine, nos favorece porque entonces actuarán con sabiduría y tomarán decisiones sabias, justas y buenas. ¿Ahora comprenden?”

Quedé sorprendido, como la primera vez que al saludar a un sacerdote y despedirse me dijo: “Por favor rece por mí”.

“Es un sacerdote”, me dije, “y yo un simple laico, ¿Cómo me pide que rece por él?”

Viendo todo lo que está ocurriendo en nuestra Iglesia, ahora lo comprendo. Es nuestra obligación rezar por los sacerdotes, gobernantes, por los enfermos, los pecadores y pedir a Dios la gracia de la santidad, que demos ejemplo con nuestras vidas y nuestro amor. Debemos amar. A todos.

“El aprovechamiento del alma no está en pensar mucho, sino en amar mucho.” (Santa Teresa de Jesús)

Te dejo con una hermosa reflexión del Padre Sergio para rezar mejor el santo Rosario.

¡Dios te bendiga!

https://www.youtube.com/watch?v=Q6-1SslNvRk

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