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El Fuerte Testimonio espiritual de un sacerdote que sobrevivió al Coronavirus

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Sobrevivió al terrible Covid-19 que adquirió visitando enfermos, llevando los sacramentos y una voz de consuelo. En medio de su aislamiento y su enfermedad tuvo una fuerte experiencia espiritual que estremeció su alma sacerdotal y le hizo ver “la urgencia” de transmitir el mensaje de la Salvación.

El sacerdote panameño, padre Teófilo Rodríguez, nos deja estas enseñanzas, son reflexiones que sacuden el corazón y que debes escuchar.  (Te adjunto el vídeo)

“No es ningún secreto la gran confusión y división que existe actualmente en el cuerpo místico de Cristo. Voy a mostrarles el camino a seguir en medio de estos tiempos oscuros de gran confusión y apostasía generalizada”, dice el padre Teófilo.

Y nos brinda 7 «remedios efectivos» para vencer las insidias del maligno.

PRIMERO: Pedir en cada día, en cada momento, ser saciados del don del Espíritu Santo, y tener sed de Dios, que sólo Él puede colmar.

SEGUNDO: Leer, amar y obedecer la Santa Palabra de Dios.

TERCERO: Perdonar de corazón las ofensas de nuestros deudores, no tener cuentas pendientes con nadie, sobre todo en orden moral. No juzgar ni condenar a nadie porque al final nuestro juicio será acorde a como hayamos tratado a nuestro prójimo.

CUARTO: Consagrarnos a los dos corazones Unidos de Jesús y de María. Fue profetizado en Fátima y está por cumplirse: “Al final mi Corazón Inmaculado triunfará”.

QUINTO:  Ejercer toda práctica de caridad porque seremos juzgados en el amor. Recordemos las palabras del Señor a San Mateo: “¿Cuándo te vimos forastero y te acogimos o desnudo y te vestimos?,  ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y acudimos a ti? y el Rey les dirá: “En verdad les digo que cuando hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños a mí me lo hicieron”. (Mateo 25, 38-40)

SEXTO: Fidelidad a la Iglesia esposa de Cristo y al sucesor de San Pedro, hoy en la persona del Papa Francisco y al magisterio eclesiástico, en esta hora de gran confusión. El vehículo visible de unidad y de comunión plena con Cristo es su vicario que merece nuestro respeto y oración constante.

San Pablo exhorta a Timoteo con estas palabras: “Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana sino que arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el proyecto de oír novedades”. (2 Timoteo 4,3-4)

SÉPTIMO: Procurar en la medida de lo posible las gracias sacramentales, sobre todo la reconciliación y la Eucaristía. San Pablo nos recuerda que hay que examinarse, es decir estar con la conciencia tranquila, lo que se adquiere con la confesión bien hecha y frecuente.

El resto del texto, puedes verlo en el vídeo con su fuerte y profunda reflexión.

Como ves, estos son tiempos de santidad. Dios te quiere santo, para que seas feliz.

¡Sé santo para Dios!

¡Ánimo! No estamos solos. Dios camina con nosotros.

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