Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 23 abril |
San Sotero y san Cayo

El día que tuve a Dios en mis manos. (Un testimonio bellísimo)

St Joseph CC

Claudio de Castro - publicado el 06/10/17 - actualizado el 10/10/17

Creo que una vez te lo conté. Hace doce años ayudé unos meses al sacerdote de mi parroquia como Ministro Extraordinario de la Comunión.  En un principio me negué. No me sentía digno. El buen sacerdote con sabiduría alegó:

“Si se trata de dignidad Claudio, mejor nos vamos todos para nuestras casas, porque nadie es digno. No te preocupes. Lo harás bien”.

En ese momento acepté y empecé a aprender todo lo necesario. Y a leer libros que me instruyeran. Quería hacer esto lo mejor posible para Jesús. Que estuviera contento.

¿Se puede? ¿Es posible?

Es un Ministerio laical que contempla nuestra Iglesia Católica.  Te dejo este enlace si quieres saber más del tema. Haz «Clic» aquí.

Fue una de las grandes aventuras de mi vida y de las que más valoro.

¡Qué momento! Recuerdo que me temblaban las manos y sudaba frío.

Tener a Jesús en las manos… ¿Puedes imaginar lo que experimentaba? Tenía un nombre: «Amar».

Sabía que era Él, mi buen y tierno Jesús. Mi amigo de toda la vida.

Lo miraba con  tanto cariño y le repetía una y otra vez que le quería.

Aprovechaba cada instante para hacerle saber que me sentía feliz de saberlo mi amigo. Esta canción refleja mejor que yo esos sentimientos.

De aquellos días encontré un escrito íntimo en mi diario. Me gustaría compartirlo contigo. El tiempo hace que de alguna manera sea también para ti.

Vengo de Misa. Primero participé en la Hora Santa. Luego ayudé al padre en Misa. Ocurrió algo. Me dio la comunión con el cuerpo y la sangre de Cristo.

En ese momento sentí su mano cálida en mi pecho, su abrazo de amigo. Quedé paralizado. El tiempo se detuvo. En ese instante éramos Jesús y yo.

Él me daba toda su atención y amor.

Bajé con el sacerdote para repartir la comunión a los fieles que estaban en fila. Y sentí (y siento) lágrimas brotando de mis ojos.

Cada hostia que repartía la miraba largamente, lo consentía con palabras de cariño, y luego lo entregaba.

Cada hostia era Él, vivo, presente en ella.

Lo hacía despacio porque no podía ir más rápido.

Me inundó una ternura tan honda.  Una serenidad que pocas veces he sentido.

En la sacristía me acerqué al padre:

Ha ocurrido algo esta tarde — le dije aún impactado por la experiencia —. Sentí a Jesús en mi alma, pero con tal intensidad.

Puso su mano sobre mi cabeza con cariño.

Que Dios te siga concediendo esas gracias — me dijo.

Aún le siento… Tan vivo. Tan Jesús…

……………

¿Conoces los libros de nuestro autorClaudio de Castro? En este enlace los podrás ver: HAZ «CLIC» AQUÍ.

Te los recomendamos. Son un BÁLSAMO PARA EL ALMA.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
2
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
3
SPANISH FLU
Bret Thoman, OFS
Lo que Padre Pío vio en la Gripe Española de 1918
4
Claudio de Castro
Un alma desde el Purgatorio clama: “¡Ayúdame!”
5
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
6
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
7
couple
Anna Gebalska-Berekets
La receta «irresistible» del Padre Pío para un matrimonio feliz
Ver más