Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 22 abril |
San Sotero y san Cayo

Una GRAN LECCIÓN de donde menos lo imaginé

Claudio de Castro - publicado el 20/02/16

Cuando menos lo esperas recibes una «GRAN LECCIÓN». La vida es un constante aprender. Nunca imaginarás de dónde vino esta enseñanza inolvidable.

En estos días transito un camino nuevo, diferente.

Por las noches sueño a Dios.Le hablo, lo bendigo con estas dulces palabras: «Bendito sea Dios».

Este camino tiene calles estrechas, empedradas. Pareciera que no lleva a ningún lado. Pero encontré un letrero que me anima y doy nuevos pasos. Dice: «Confía en Dios». Y yo procuro confiar.

Cuando confías tu vida es más tranquila, placentera. Él se encarga de todo, te enseña lo que espera de ti, te llena de gracias y camina a tu lado. Nunca vas solo.

El camino de Dios está lleno de letreros que en vez de indicarte el número de la calle te muestran virtudes que debes practicar. 

En una calle me han gritado y ofendido, me acusaron injustamente.  Ocurrió hace poco. Sentí deseos de devolver la ofensa, defender mi honor, gritar, discutir.  Pero callé.  Bajé mi rostro y recé.  Le pedí a Dios que me diera sabiduría para debatir con argumentos y no perder la serenidad. Amor, para amar con su amor a los que me ofendían.

Mi amor era muy pobre, limitado, insuficiente. Yo quería amar, pero no podía. Mi corazón palpitaba fuerte.  Deseaba responder, pero no hallaba las palabras.

Entonces leí el letrero en esta calle. Dice: «Humildad».   

En otra calle he visto personas acostadas en el piso. Están hambrientas y nadie les presta atención.

El letrero dice: «Amor». 

Recordé la parábola del buen samaritano. Pero hice muy poco.

Entonces Dios envió uno de los suyos para que me enseñara cómo actuar.

El camino que recorro en este momento, está lleno de pruebas. Me molesto, me inquieto y hasta me disgusto.

El letrero dice: «Paciencia».Y me recordó que la paciencia es una virtud que debemos cultivar.

Me ocurrió hace poco en una panadería. Hacía fila para pagar una rosca de pan dulce. Delante de mí una anciana trataba de pagar unos panes y buscaba monedas en el fondo de su cartera. Era un bolso enorme y la abuelita no las encontraba. Se movía con dificultad y yo tenía prisa. Miraba apenada a la dependiente y seguía buscando como si el bolso no tuviera fondo.

Traté de no impacientarme. Le ofrecí a Dios este retraso y recé por ella.

Minutos después la mujer pudo pagar.

Cuando me tocó mi turno, ella lentamente se me acercó, me tomó del brazo con cariño, sonrió amablemente y se disculpó:

«Gracias por tenerle paciencia a esta anciana».

La miré sorprendido por este gesto. Y comprendí. Había leído la impaciencia en mis ojos.

¡Qué gran lección!

Me nació del alma responder:

«No se preocupe. Siempre es un placer darle su tiempo a una bella dama».

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
2
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
3
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
4
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
5
Claudio de Castro
Un alma desde el Purgatorio clama: “¡Ayúdame!”
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
Ver más