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Cuando Jesús te llama desde el Sagrario (un Testimonio bellísimo)

Claudio de Castro - publicado el 24/03/19

A veces siento que Jesús me llama desde el sagrario. ¿Te ha pasado? Es como si te dijera: “Me siento solo”. Jesús, el hijo de la Virgen María, el hijo de Dios que es todo amor, encerrado por amor en un sagrario, en una cárcel de amor, pasa sus días esperando por ti.

Me ocurrió recientemente. Vine con mi familia a un poblado enclavado en una montaña, para compartir unos días juntos, poder reflexionar y hacer silencio por momentos, espacios para Dios.

Necesito ese silencio para escuchar, comprender, orar.

He venido también para escribir un libro de reflexiones.

Cuando viajamos, lo primero que hacemos es detenernos en alguna iglesia para agradecer a Dios su protección y amor. 

Llegamos ayer a este hermoso poblado rodeado de árboles y montañas. La Iglesia está en la avenida principal. Sentí su llamado, su presencia, su gran amor. Como estaba conduciendo en ese momento le pedí a mi ángel de la guarda: “Anda Ángel mío y saluda a Jesús, dile que le quiero, que en un rato iré a verlo”. Pienso mucho en Jesús prisionero de amor en el sagrario.

Te compartiré este video que tanto me piden.

Por la tarde fui a verlo. El sagrario es bellísimo. Tome una foto para ti. Me quedé un rato acompañándolo.  Recé, le dije que le quería.

Hay ocasiones en que no le presto atención. “Son cosas que imagino”, me digo. Pero es tanta su insistencia. Cuando me decido, dejo todo lo que tenía previsto y me dirijo a la iglesia más cercana para saludar a Jesús.

Cuando llego, comprendo. Nada hay más triste que un sagrario abandonado, donde nadie acompaña a Jesús. Hoy fui con Vida, mi esposa. Nos quedamos un rato haciéndole compañía.

Hay ocasiones en que apenas hablamos. Llegamos y en silencio me sumerjo en la oración. Basta que llegues, lo veas, Él te mire, que sepa que estás allí por Él. Nada más es necesario. El amor no necesita muchas palabras, se experimenta y eso basta. Te sabes amado y esto te llena de felicidad. Me parece que al buen Jesús, prisionero de Amor, en ese sagrario, le ocurre igual.

¿Sabes por qué te recomiendo tato que lo visites en el sagrario?Porque Él está VIVO, allí, dispuesto a llenarte de gracias y favores. He visto tantos milagros, vidas cambiadas… No me canso de recomendar a todos: “Vayan con Jesús en el sagrario”.

¿Puedo pedirte un favor? Cuando vayas dile que “Claudio le manda saludos”.

………

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