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Con un terrible cáncer, busqué refugio en Jesús del sagrario y ocurrió… (Un Testimonio Maravilloso)

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No puedo dejar de emocionarme cuando los lectores me envían testimonios sobre sus experiencias con Jesús en el sagrario. Es tan bondadoso Jesús. A todos escucha. A nadie deja sin respuesta.

Les comparto uno reciente que, me autorizaron a publicar, y lo hago por lo edificante que es y las bellas enseñanzas que encierra, esperando que su lectura te haga mucho bien y te ayude a recuperar la esperanza y la confianza de sabernos amados desde una eternidad.

*   *   *

Hace meses me diagnosticaron cáncer en el endometrio. En esos días vi una entrevista que le hicieron a usted en FeTV Canal 5 en la que hablaba del amor Nuestro Señor Jesucristo en el sagrario. Fui a la librería en busca de sus libros. Después los he conseguido en algunas farmacias. He leído varios y los encuentro tan motivadores que los cargo en la cartera. Cuando veo a una persona afligida se los recomiendo y se los regalo.

Antes de la cirugía que era una histerectomía radical, visité al sacerdote que está en la Iglesia cercana a mi casa. Él me conoce porque yo pertenezco al grupo de oración que nos reunimos todos los martes en la iglesia.  Hablamos, y me puse en paz con nuestro Señor. Me colocó la Extrema Unción y ya cuando me venía para mi casa me dice:

“Oye… ¿por qué no le pides un milagro a Dios?”

Sorprendida le pregunté: “¿Usted cree que puedo pedirle ese favor? Le he agradecido que fue a mí y no a mis hijos o nietos, a quienes les dio esta terrible enfermedad”.

Me fui con ese pensamiento y me animé a pedirle a Dios con confianza.

Sabía que somos valiosos para Él y que, si le pedimos, conforme a su voluntad, nada nos negará.

«Les he escrito, pues, a ustedes que creen en el Nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna. Con él tenemos la certeza de que, si le pedimos algo conforme a su voluntad, nos escuchará. Y si nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya tenemos lo que le hemos pedido.»  (1 juan 5, 13 – 15)

 Luego fui a ver a Jesús Sacramentado, en el Santísimo y se lo solicité a su Padre en Su nombre. Siempre diciéndole: “si es tu voluntad”.

En un momento de intimidad le hablé como una hija a su Padre, con respeto y amor profundo. Pero antes le dije emocionada: “Saludos te manda Claudio” … y cada vez que voy al Santísimo: “Saludos te manda Claudio”.

Me fui confiada y serena.

 Todo lo que Dios permite es para nuestro bien, aunque no seamos capaces de comprenderlo en el momento.

Llegó el día de la cirugía, el 12 de julio. Cuando entré a sala de operaciones le dije al doctor oncólogo: “Bueno doctor, aquí está Dios y le va a guiar”. La cirugía fue todo un éxito y sin complicaciones.  Pasaron 8 días, 10 días y el doctor no me daba los resultados de patología de la cirugía.

Me fui a su consultorio y me dice: “Mire, hay algo muy raro. La patóloga no me quiere dar el resultado. Quiere hacer Junta médica porque resulta que lo que sacamos, incluyendo todos los ganglios adyacentes no hay Cáncer. No sabemos qué pensar”.

Yo le dije emocionada y agradecida: “Bueno doctor, usted no cree en milagros yo sí”.

Posteriormente, con el tiempo, ellos me informaron que el cáncer estaba tan pequeño que al hacer la biopsia se fue allí.

“Gracias Jesús del sagrario. Gracias Dios mío, por esta oportunidad a la vida que me das”.

 

…………

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