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3 Curiosidades de los libros digitales

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En mi país no estamos aún acostumbrados del todo a los libros digitales. A las personas les agrada tener un libro en sus manos, tocarlo, sentirlo, olerlo y con un buen café al lado, sentarse en una cafetería y disfrutar ratos amenos de lectura. Los ves en todas partes.

De pronto algo llama tu atención, alguien rompe paradigmas. ¡Está leyendo un libro digital! 

Recuerdo la primera vez que me animé a preguntar. Fue hace un par de años. Llevaba un libro impreso en mi mano, uno que siempre me ha atraído y leo con frecuencia: «Práctica del Amor a Jesucristo».

Me acerqué discretamente a la mesa donde estaba este extranjero y le pregunte:

“Perdone… ¿Usted puede leer libros en su teléfono móvil?”

Muy amable me mostró la pantalla del teléfono.

“He bajado una aplicación y puedo leer los libros que compro o que adquiero gratis. No imagina usted cuantos libros gratuitos hay en Internet. Los bajas en pocos minutos, del tema que uno quiera. Observe….”

Me mostró cómo conseguía un libro digital es su librería digital favorita.

«‘Cuánto demoró?», preguntó.

“Casi nada”, respondí sorprendido.

“¡Qué maravilla!” exclamé.  Y le agradecí.

Lo dejé en su mesa leyendo desde su teléfono y yo regresé a la mía, con mi café y mi libro impreso.

Vi que el futuro nos llegaba y quise participar de él. Empecé a estudiar el tema de los libros digitales. Y por fin un día, bajé el primero a mi teléfono móvil.  Aún lo tengo allí y suelo leerlo en mis visitas a Jesús en el Sagrario.

Con el tiempo comprobé de 3 aspectos sorprendentes, que me llenaron de entusiasmo:

  1. Bajar un libro digital no demora casi nada.
  2. Puedo cambiar a mi gusto, el tamaño y tipo de letra para leer con comodidad en mi dispositivo móvil.
  3. Puedo usar esta herramienta maravillosa para evangelizar y llevar un mensaje de esperanza a muchos lugares. Tan sencillo como hacer “clic” en un botón. ¡Asombroso!

Seguro te sorprenderá mi ingenuidad. Para mí era y es, una gran novedad.

Sé que hay países en que lo normal es leer un libro digital. Me parece que muchos de mi generación, todavía seguimos arraigados a lo tradicional: un buen libro impreso.

Decidí que era hora de abrir las velas de mi alma y dejar que Dios soplara y me  llevara a nuevos y sorprendentes destinos.

En junio del 2015, escribí, diagramé y subí en Internet mi primer libro digital. Apenas me lo creía.  Tenía algunos errores, por mi poca experiencia, pero fue estupendo haberlo conseguido…  Fueron 6 meses de preparación.

Hoy llevo más de 100 libros electrónicos en el portal de Amazon, algunos en 4 idiomas y cada semana subo uno o dos adicionales.  Nunca imaginé que sería de esta forma tan asombrosa.

Alguien me preguntó: “¿Tantos libros para qué? ¿No es mejor tener 3 libros y que se vendan bien?”

Probablemente tenga él razón.  Sólo sé que hay muchas personas en el mundo sedientas de una palabra de consuelo, de una voz de aliento. Y sueño con llevarles algo de paz con estos libros. Además, un libro nunca sobra.

Que sean como dice mi esposa Vida: “Un abrazo para el alma”.

 

 

 

 

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