Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 04 diciembre |
San Juan Damasceno

Yo tengo una amiga, un regalo de Dios

Santi Casanova - publicado el 21/07/16

Yo tengo una amiga. La quiero desde hace casi 25 años.

Con ella he descubierto que los amigos estamos siempre, más cerca o más lejos. Lo que nos define no es la distancia kilométrica a la que se encuentren nuestros hogares, ni el número de llamadas telefónicas hechas al mes, ni el número de whatsapps enviados por día, ni tan siquiera el número de vacaciones compartidas o el de lugares descubiertos juntos. A los amigos como nosotros nos define, sencillamente, el amor y la lealtad. Ella y yo decidimos querernos y ser amigos en silencio. No nos lo decimos continuamente porque no lo necesitamos. Lo que el corazón sabe, la boca no necesita proclamarlo con desmesura.

Cuando nuestra amistad comenzó, teníamos alrededor de 15 años. El colegio, como tantas veces, sirvió de lugar especial donde las amistades brotan, se forjan y se asientan. Compartimos pupitre un solo año y luego, simplemente, compartimos curso estando en clases contiguas. Ella siempre fue un “chica de letras” y yo fui un “chico de ciencias” al que también le apasionaban las letras. Juntos dimos el discurso de graduación en el ya extinto COU. Compartimos el primer Camino de Santiago de nuestras vidas y puede que, al amparo del Apóstol y sin darnos casi cuenta, nuestros corazones, nuestras miradas y nuestros pasos quedaran ya unidos para siempre.

Hubo un tiempo en que me enamoré de ella y en el que su pelo negro y sus ojos chispeantes protagonizaron mis sueños y mis anhelos. Pero ella nunca correspondió a ese enamoramiento incipiente. Ni eso fue motivo para que dejáramos de ser amigos, como piensan muchos. Juntos vimos cómo el otro se enamoraba y cómo cada uno comenzábamos a dar pasos en el mundo del amor y de la pareja. Nos descubrimos felices en brazos de otros y nos deseamos lo mejor para siempre…  Cuando ella decidió casarse, allí estuve yo. Cuando yo me casé, allí estuvo ella.

Vivir a casi 600 km. de distancia no es obstáculo para amigos de verdad. No lo ha sido para nosotros. Llegaron los hijos y ambos, con nuestras parejas, pudimos disfrutar de ver cómo la siguiente generación crecía y, también, se conocía. No corre la misma sangre por nuestras venas y, aún así, para nuestros hijos respectivos, somos alguien de la familia, importante, de confianza. No soy tío, ni abuelo, ni primo de su hija, pero soy el amigo de su madre, el de siempre, el que está, el que permanece… Y ella es lo mismo para mis hijos.

Cuando los malos momentos han llegado, hemos encontrado el uno en el otro un refugio que no tiene precio. Un refugio preparado para llorar, para acurrucarse cuando la debilidad y la tristeza no permiten ni siquiera levantar la cabeza, para sentir el calor de estar en casa, la seguridad de una amistad inamovible, inalterable, invencible… Llorar junto a ella, junto aquella con la que he soñado la vida de adulto hace 25 años, es simplemente una experiencia llena de ternura, de fe, de caricias que se dan sin ser dadas. Al fin y al cabo… juntos estábamos y soñábamos antes de que muchos de los que hoy queremos ni siquiera existieran…

Yo tengo una amiga. Ella es un regalo de Dios. Su amistad le da hondura a esta existencia donde parece que todo pasa, que todo acaba, que todo se destruye… No, no todo…

Te quiero, amiga.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco b...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más