Aleteia

El jalón y la congruencia

Comparte
Uno de los videos más compartidos de la visita de seis días del Papa a México fue el del jalón que le dio un joven, al tratar de robarle a otro el rosario que Francisco le estaba dando. Esto, como todos ya saben, motivó que el Pontífice se fuera de boca encima de la cabeza de un enfermito que estaba en su silla de ruedas, recibiendo, también, el cariño del Santo Padre.

Y, como suele suceder en estos incidentes provocados por el verdadero furor que el Papa provoca en las multitudes, y más de jóvenes, la prensa se fue con el “mal genio” de Francisco, sus invectivas y la transformación de su cara sonriente en un rictus de enfado y fiereza. No faltó quien hablara de incongruencia papal. ¿Cómo –decían—un sacerdote que cinco minutos antes cantaba con los chavos, ahora regañaba con acritud a uno de ellos por jalarlo de la manga y hacerlo trastabillar apenas?

Yo creo lo contrario: que fue una lección por todo lo alto contra el espíritu de “agandalle” (mexicanismo que quiere decir algo así como tomar por asalto los bienes de otros) que priva entre muchos sectores de la población de México. Fruto de la ceguera moral en que han metido los medios de comunicación a los jóvenes. Del “me da lo mismo” con que viven ahora. “No seas egoísta” le espetó dos veces el Papa al joven del jalón. Y ese es el tema: el egoísmo que carcome y que mata la civilización.

El Papa había dicho antes a los obispos mexicanos: peleen como hombres; díganse las cosas cara a cara. Y luego, resuelvan los conflictos como cristianos. Rezando juntos. Si se pasaron de la raya, pídanse perdón. El joven que quería a fuerza su rosario se pasó de la raya. Pudo haber provocado una catástrofe. El Espíritu Santo cuida a Francisco, gracias sean dadas a Dios. Pero eso no quita el enojo de un alma alegre ante el egoísmo y la mezquindad. Porque no se enfadó con el joven porque lo haya tironeado, sino porque pretendía “agandallarse” a su vecino. Qué lección de purita congruencia.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.