Aleteia

El niño del Congreso

Comparte
Después de seguir, quien más quien menos, el acto de constitución del Congreso español, teníamos mucho de qué hablar; sin embargo el bebé de la diputada Carolina Bescansa ha acaparado conversaciones y debates.

Se podrían decir muchas cosas al respecto; de hecho, ya se han dicho unas cuantas.

Yo me quedo con «el runrún» en mi interior de la cantidad de ocasiones en las que utilizamos a los niños para nuestras propias batallas. Éste es un caso claro de utilización y de «postureo», pero que cada uno haga un pelín de auto crítica. ¿En cuántas ocasiones les hacemos vestir de un determinado modo para lucirlos como maniquíes (aunque les pique todo y vayan incómodos para jugar), o les pedimos que actúen de una determinada manera porque nos beneficia a nosotros, en lugar de respetar y asumir la espontaneidad propia de su edad?

Recuerdo una escena que viví con mis hijos hace un par de años en un encuentro con mucha gente. Teníamos a nuestro lado a un adulto que estaba discutiendo – no muy discretamente – con sus hijos pequeños, junto a nosotros. En un momento dado, llegó alguien conocido y él empezó a mostrarse muy afectuoso con ellos (para dar una imagen ideal, intuyo), ante el estupor de los pequeños. También de mis hijos, que me pedían explicaciones por un comportamiento tan forzado.

A este tipo de situaciones me refiero.

congreso

Pero volviendo al tema del niño, de la conciliación, de la lactancia…

En estos debates, siempre les echo de menos – me refiero a ellos -. Mal vamos si siempre somos nosotras las que llevamos la bandera de la conciliación. Que por supuesto, ni siquiera es cosa de dos. No dejará de ser un eterno debate mientras la sociedad entera, las empresas y las principales instituciones, no se propongan dar una respuesta a algo que es un clamor.

Creo que las escenitas del congreso no ayudan a normalizar nada. Y que lo que habría que trasladar a la mayoría de los puestos de trabajo no es tanto la posibilidad de amamantar a tu bebé, sino la de poder disfrutar de una guardería. No es realista, ni afortunado proponer como clave de la conciliación que las mujeres (¿por qué solo ellas?) puedan llevarse a sus hijos a su mesa de trabajo, al colegio, quirófano, juzgado, farmacia o fábrica…. . La mayoría de los puestos de trabajo no son el lugar ideal para criar a un niño; aunque en algunos casos y de modo excepcional sí pueda hacerse.

Lástima de desenfoque. La conciliación, la crianza, poder amamantar a tu bebé en cualquier lugar público sin sentirte señalada, son asuntos que están ahí y son relevantes. Pero era el día de comentar otras muchas cuestiones, que sí se producían por primera vez en nuestro país y en las que había de fondo valores tan importantes, como las distintas maneras de mostrar respeto, la tolerancia, el saber estar, por no hablar de la lección de historia para la que se prestaba el momento. Nosotros ese día vimos con los niños el informativo para terminar el día. A su edad, es una gozada ver cuáles son sus dudas e intentar aclarárselas, cuando es posible claro, que no siempre lo es.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Top 10 Amparo Latre Gorbe
  1. Más leido
    |
    Más popular
Ver más