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Pastora lavandera

© Waiting For The Word
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Día grande en casa. Nuestra peque ha tenido hoy su función de Navidad en el colegio y no podía haber más emoción en el ambiente.

Ella estaba nerviosa por el villancico en inglés, me explicaba a primera hora de la mañana mientras se ponía su disfraz.

Yo estaba «nerviosísima» también. Como para no estarlo. Sara me había encargado un cometido «de los suyos».

– «Mamá les he dicho a mis amigos invisibles que se sienten todos donde estés tú».

Los que seguís las aventuras de mi benjamina sabéis que no es que tenga uno, dos o tres amigos invisibles. Ella dice que son miles y cuando se pelean se angustia, porque le cuesta mucho rato lograr que hagan las paces. Así desarrolla ella su capacidad conciliadora, que es uno de sus fuertes.

Es una historia porque como solo los ve ella, no hay forma de ayudarla. Y claro manejar a tanta gente y encima con malos humos no tiene que ser sencillo.

Afortunadamente conmigo se han portado de maravilla.

Esta semana la batalla con Sara ha sido explicarle que una cosa es una bandera y otra bien distinta una lavandera. Menos mal que como ha empezado a leer, cuando nos dimos cuenta del cacao mental que tenía fue tan sencillo como escribir en un papel «voy de lavandera» y «voy de la bandera». Todo empezó cuando Sara, que controla mucho de belenes no hacía más que preguntar, «pero ¿hay banderas en el belén?»

Después de la carcajada solucionamos el malentendido rápidamente. Y esta mañana ella estaba tan contenta con su disfraz de pastora. Las indicaciones de su profe decían que tenía que ir de lavandera pero yo en diciembre no doy para más. Así que he recurrido al clásico de pastora y en los últimos días le he repetido que es un vestido de «pastora- lavandera».

– «¿Se me nota que soy las dos cosas mamá?»

– «Por supuesto».

Ha sido un día estupendo y Sara no se ha quitado su disfraz hasta la noche. Lo que hemos aprendido todos con los preparativos del festival. Con la tradicional función navideña termina el primer trimestre y comienzan unos días mágicos. A ver si somos capaces de bajar el nivel de estrés de un diciembre siempre más loco de lo recomendable y vivimos la Navidad atendiendo a lo esencial. ¡Feliz Navidad a todos! @amparolatre

 

 

 

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